Si hace un par de días me hubieran dicho los datos de audiencia que ‘No soy como tú‘ iba a cosechar, no me lo habría creído. Cierto es que competía con ‘Gran Reserva‘, la serie revelación (y sin publi), y con ‘Supervivientes‘ en Telecinco, pero un 8,8% y poco más de millón y medio de espectadores es algo que no vaticinaba ni el más pesimista. La moda vampírica se suponía que debía hacer efecto, pero el aburrido sucedáneo que Antena 3 se ha sacado de la manga no se puede levantar ni con las abundantes caras bonitas del reparto.
El ritmo se plantea lento, lentísimo durante toda esta primera parte. El argumento se da por sabido desde el principio sin apenas explicación, lo que da lugar a mucha confusión en el espectador, y el guión está plagado de silencios dramáticos que solo producen sopor a este lado de la pantalla. Los personajes son planos e impersonales, y mientras las escenas de acción son demasiado escasas, las de amor y sentimentalismo son demasiado abundantes, produciendo arcadas al más pintado.








