La semana pasada, buena parte de la blogosfera televisiva estadounidense se dedicó a discutir, rebatir y mejorar la lista de los 10 mejores pilotos que publicó la revista TV Guide. Es una cuestión bastante subjetiva y, además, el primer episodio no es suficiente indicativo para determinar el interés de una serie, razones por las que la consabida lista ha recibido todo tipo de varapalos.
El piloto que la encabeza es el de Perdidos, intrigante, espectacular y el más caro producido hasta ahora en Estados Unidos, y tras él vienen los de 24, The Shield, Los Soprano, 30 Rock, Football wives (que nunca se emitió), Mujeres desesperadas, Saturday Night Live, Urgencias y Alias. Algunas de estas series, como 30 Rock, tardaron varios episodios en encontrarse cómodas y empezar a funcionar, y otras, como Saturday Night Live, ni siquiera son una serie, sino un programa de humor en directo.




¿Cómo puede una cadena de televisión superar una sequía creativa de programas nuevos y originales? Parece que el canal americano Tv Guide ha encontrando una posible solución: poniendo en marcha un reality show en el que el objetivo de los concursantes sea proponer la mejor idea para un nuevo programa de televisión. Es una forma de matar dos pájaros de un tiro, al fin y al cabo.




