
La tecnología sobre la que se sustenta toda la televisión es lo verdaderamente me apasiona de este medio. Quizás sea por su carácter de masas o por el poder que tiene la televisión en sí, pero desde su creación no se ha escatimado a la hora de invertir dinero en investigación y desarrollo para crear la tecnología más avanzada para que el medio funcione. Aproximadamente, sólo 60 años después de su creación nos encontramos actualmente en un panorama impresionante, en el que la técnica ha hecho avanzar la televisión en un relativo corto plazo de tiempo en realidad.
De la emisión en blanco y negro de un canal hace sólo cinco décadas hemos llegado hasta la emisión HDTV, un sistema capaz de ver la realidad casi tan bien o mejor que nuestro propio ojo y a la existencia de miles de canales tematizados trabajando 24/7 para satisfacer a una audiencia. Uno de los grandes avances que cambiaron la televisión por completo es el satélite: Gracias a él han sido y son posibles las conexiones en directo en los informativos, la producción de muchos programas, la retransmisión de partidos de fútbol y distintos encuentros deportivos, la existencia de noticias de agencia y la televisión temática de pago, entre muchos otros usos compartidos con otras tecnologías.






