Muchas veces hemos oído hablar de huelgas, de amenazas de parones en la emisión, pero para recordar un caso como el de Telemadrid hay que retrotraerse a la huelga en Televisión Española durante el gobierno de Felipe González. Hoy se ha quedado la pantalla en negro, incluso en la emisión por satélite (ahora luce en la pantalla el escudo de la cadena), y la huelga se mantendrá hasta las doce del mediodía de mañana.
Las polémicas respecto a contenidos y condiciones laborales en la cadena se multiplicaron con el último cambio de gestión política y las quejas han ido en aumento hasta materializarse en la huelga que se está llevando a cabo hoy. Los sindicatos apuntan un seguimiento de la huelga del 90% y en sus reivindicaciones destaca la demanda de un 75% de puestos fijos en plantilla, una subida del IPC y un aumento significativo de la producción interna.



Cuando España Directo debutó en TVE, el parecido con el veterano magazine Madrid Directo, de Telemadrid, era más que evidente. De hecho, Mediapro, que produce el formato para la cadena pública, se llevó al equipo directivo y a unos cuantos periodistas del programa de la autonómica. Telemadrid presentó una denuncia en marzo del año pasado, y el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid ha condenado a TVE por competencia desleal, al considerar que España Directo es una “imitación” de Madrid Directo, y le obliga a dejar de emitir el programa en la comunidad de Madrid y a pagar a la cadena autonómica 90.000 euros, más intereses, como indemnización por “daño moral”.
Aunque muchas veces no nos demos cuenta, detrás de las cadenas de televisión hay muchos trabajadores, y no siempre están contentos, porque como todo trabajador, quiere tener un trabajo digno a unas condiciones también dignas.


