La puesta en marcha de la TDT de pago la pasada semana ya ha dado los primeros resultados en lo que nuevos canales se refiere. Además de que Hogar 10 ha sido sustituido por Gol TV, AXN ha anunciado que comenzará a emitir mediante esa modalidad utilizando uno de los canales de Veo TV.
Veo TV es propiedad de Unidad Editorial (El Mundo), por lo que no es de extrañar el apoyo que ha dado este periódico desde hace tiempo a la puesta en marcha de la TDT de pago ni tampoco el aplauso a la decisión del Gobierno. AXN, que hasta ahora se emitía en Digital+ y en plataformas de cable, ha llegado a un acuerdo con Veo TV para los próximos tres años.
Hoy es el día en el que el Consejo de Ministros ha abierto las vías necesarias para que las diferentes televisiones empiecen a hacer negocio con la TDT de pago. Dicen unos que las prisas se deben a la presión de Mediapro, que ha propiciado un proceso sin apenas debate y que se inicia sin demasiadas garantías para los espectadores. Lo cierto es que lo argumentos son más bien endebles y a estas alturas lo que está claro es que la TDT de pago va a servir para rentabilizar los eventos que tienen más demanda.
Este Real Decreto Ley que entrará en vigor en cuanto se publique en el B.O.E. se resume en los siguientes puntos: la aprobación urgente responde, según el Gobierno, a razones técnicas y económicas, y no al calendario de la Liga de fútbol; establece la igualdad de condiciones para todos los operadores; fomentará la transición de la tecnología analógica a la digital y se concreta por fin que los decodificadores tendrán que ser universales; abre nuevas vías de negocio para las cadenas, que verán paliada la crisis que sufren; y favorecerá la competencia, los contenidos y por esto los espectadores saldrán beneficiados.
O quizá la pregunta más acertada sería: ¿Quién pagaría por ver contenidos de Telecinco? El caso es que la cadena de Fuencarral ya ha solicitado su autorización al Ministerio de Industria para no quedarse fuera de lo que se aventura como el nuevo negocio para las cadenas. Eso sí, sus argumentos a la hora de realizar la solicitud no son en absoluto televisivos. Lo plantean en formato protesta, como si el hacer negocio no fuera con su filosofía de empresa:
Lo hemos solicitado en defensa de los intereses de Telecinco porque descubrimos que en la redacción del proyecto se ha incluido un artículo que lleva nombre, apellidos y hasta la foto de los beneficiarios: La Sexta y Mediapro.
Ayer, el sector televisivo español desayunó con la noticia de la marcha de Javier Díez de Polanco al frente de Sogecable, y hoy se ha visto de nuevo sacudido por los rumores de que Cuatro y La Sexta estarían a punto de iniciar las conversaciones para fusionarse. Desde que el consejero delegado de la cadena de Mediapro, José Miguel Contreras, afirmó que las uniones entre cadenas eran una posibilidad a tener en cuenta con la nueva regulación del sector propuesta por el gobierno, no han dejado de hacerse apuestas sobre cuáles serían las primeras en negociar una fusión.
Que sean Cuatro y La Sexta las que dén el primer paso no es tan extraño como puede parecer, aunque lleven cierto tiempo a la gresca principalmente por los derechos de emisión de la Liga de fútbol. De hecho, es justo la explotación del fútbol de pago lo que más pesaría en la fusión. Mediapro lleva bastante tiempo presionando para que el Gobierno le conceda un canal de TDT de pago, y ya han anunciado sus planes de venta de partidos para la próxima temporada.