
Cuando Georgia (“George”), muere al recibir el impacto de un váter residuo de una estación espacial es cuando empieza su verdadera vida. Incorporada a un grupo de no muertos pasa a formar parte de una división de recolectores de almas que se dedica a ayudar a morir a los demás al tiempo que intentan sobrevivir a su propia muerte en la extraña frontera que les acerca al más allá pero manteniéndoles en el mundo de los vivos por un tiempo limitado cuya duración desconocen.
Esclavos de unos cuerpos que ya nos son los suyos, atados al pasado por unos recuerdos que no han perdido, los personajes de Tan muertos como yo luchan a diario por no interferir en la vida que han dejado atrás y cada uno lo hace a su manera, convirtiéndose en los exponentes de todas las experiencias posibles y dibujando un panorama que combina sus vivencias personales como trama transversal, con la muerte de los personajes que recogen en cada capítulo y que completan las tramas episódicas.









