
Operación Triunfo 2008 empezó anoche con todo su despliegue mediático. Se nota que Telecinco ya tenía ganas de tener en antena un reality o un talent show realmente comercial porque ni Supervivientes ni Tú sí que vales les sirven para vender. En la Gala de anoche conté doce marcas sin incluir el televoto o la publicidad de las webs del programa, y las que quedan porque cuanto los aspirantes empiecen a vivir en la Academia aparecerá el product placement y según avance el concurso seguro que se incorporan nuevas firmas comerciales.
Viéndolo desde este punto de vista y señalando por encima de los demás el claro objetivo de vender, para Operación Triunfo los espectadores somos consumidores y los concursantes son los maniquís, los modelos que nos harán ver las excelencias de los productos. Como para vender no vale cualquiera han conseguido dibujar un mapa bastante representativo de las minorías que conforman, en miniatura, la gran sociedad que aguarda ansiosa al otro lado de la pantalla. Homosexuales, madres solteras, peluqueras, un chico negro, una gótica, una rapera, uno que se presentó al casting on line, otras que se han presentado muchas veces al concurso, una aspirante a Miss y un batiburrillo de estilos musicales para que todo el mundo se sienta representado.

Mañana, guionistas y estudios vuelven a la mesa de negociaciones, aunque las propuestas hechas la semana pasada no convencen a ninguna de las partes y el final de la huelga no parece estar cercano, o no demasiado. Esta semana, y como bien recopila
Nos siguen sorprendiendo las nuevas propuestas de telerrealidad que llegan de otros países. En esta ocasión se trata del canal Channel 4 británico, que prepara un nuevo reality show en el que los concursantes tendrán que vivir en un vertedero. Literalmente. 



