
Eso es lo que más me ha llamado la atención de la noticia. Antena 3 no puede cancelar La vuelta al mundo en directo porque, por contrato, garantizaron tres semanas de emisión y sólo han pasado dos. Imagino que cuando pactaron las condiciones no se les pasó por la cabeza que el desastre podía ser tan estrepitoso. Para próximas ocasiones supongo que afinarán algo más los términos porque parece mentira que se pueda pillar en un renuncio así a una cadena con tantos años de experiencia.
Como contrapartida Antena 3 ha cambiado totalmente el formato del concurso y eso, que podría interpretarse como una oportunidad, no es más que una piedra enorme en el camino de un programa que ya no les interesa porque más allá de los índices de audiencia, yo creo que temen que se vea mancillada la imagen de la cadena por las deficiencias de producción, las acusaciones de copia y los escándalos asociados. Una joya de programa, vamos. Eso sí, que se lo hubieran pensado antes de darle vía libre.









