
Con lo que ha criticado Telecinco que otras cadenas recurran a eventos puntuales para engordar sus audiencias y ahora, cuando parece que agosto va a ser su peor mes en mucho tiempo, no han dudado en tirar de eventos para reflotar unos datos que apuntan a que podrían quedar en un tercer puesto. Para colmo y para diferenciarse del resto, vuelven a retransmitir una corrida de toros después de diez años. Son capaces de cualquier cosa con tal de recuperar su posición.
Está claro que Telecinco ha perdido el rumbo y las últimas decisiones que han tomado no han hecho sino hundirles más en la miseria. A mí la tendencia que llevaban no me gustaba pero en cuanto a audiencias les funcionaba y, como repiten muchos, el pueblo en esto es soberano y los datos de los audímetros, por pocos que sean, son los que marcan la tendencia. Pero de un tiempo a esta parte se aprecia un desconcierto general no sólo aplicable a la cancelación de Aquí hay tomate. Sin ir más lejos, el cambio de horario de Life ha sido un desastre. Volver a los toros demuestra que ya no saben a qué tabla agarrarse.













