
Ayer terminó la cuarta temporada de ‘Águila Roja’, una ficción que sigue siendo líder de audiencia y que a pesar de un inicio un tanto suave en cuanto a cifras, capítulo a capítulo ha ido consolidando el número de seguidores y ha conseguido datos de los que ya no se ven, llegando al 30%. Recordemos que esta temporada ha sido un tanto atípica en su desarrollo, pues retomaba la acción desde la segunda parte de la tercera temporada y, sin transición, ha enlazado con la cuarta; por lo que ha tenido 17 capítulos en lugar de los 13 que suelen ser habituales. También ha sido la temporada en la que ha cambiado el día de emisión, y el hecho de que haya pasado al lunes no le ha afectado lo más mínimo.
‘Águila Roja’ sigue en plena forma, y, en muchos aspectos, sigue siendo una serie revelación. En su momento, su propuesta supuso un doble reto. Muchos pensaban que Globomedia pincharía con una serie totalmente distinta a lo que hasta entonces se había hecho en España: las aventuras de un superhéroe, de ésos que protegen a los débiles de las tropelías de los poderosos, y, por si esto fuera poco: viviendo sus hazañas en el siglo de oro español. No sólo no se equivocaron sino que junto con ‘Amar en Tiempos Revueltos’ o ‘La Señora’ marcó el impulso definitivo de la moda por series históricas que aún está en auge (y lo que te rondaré) en la tele española.















