La inyección de aire fresco de la séptima temporada de CSI

No nos engañemos, ya simplemente cinco son muchas temporadas para una serie, más todavía si ésta tiene una fórmula tan marcada como CSI. Sus guionistas siempre han buscado la manera de que, en cada una, haya algún capítulo que se salga de esa fórmula para que no sea todo tan repetitivo, ya sea con episodios más humorísticos, o más frikis, o con algún personaje fuera de la “zona de seguridad” de Las Vegas. En la séptima temporada, sin embargo, fueron un paso más allá e incluyeron un elemento serializado que, además, involucraba personalmente a Grissom: el Asesino de las Miniaturas.
Aunque los asesinatos sólo hayan sido cuatro (si no estoy contando mal), su sombra se ha dejado sentir a lo largo de toda la temporada, que Telecinco terminó de emitir ayer, y ha sido Grissom el más afectado. El nivel de detalle de las maquetas de los crímenes, la aleatoriedad de las víctimas, el hecho de que las últimas miniaturas vayan dirigidas directamente a él, todo hace que el investigador se obsesione con el caso, hasta el punto de que acaba siendo algo personal.


Esta noche en Telecinco podremos ver los últimos capítulos de la cuarta y segunda temporada de CSI: Miami y CSI: Nueva York, respectivamente. Grissom tomará el relevo de Horatio Caine y Mac Taylor, con la sexta temporada de CSI: Las Vegas, a partir de la próxima semana.