
Vaya por delante una cosa: una serie es una serie, y un libro es un libro. Son medios diferentes, que se rigen por normas distintas, y que tienen diferentes herramientas para mostrar las mismas cosas. Una adaptación a televisión de un libro puede ser fiel sin contar hasta los puntos y las comas contenidos con él, y tiene que poder defenderse por sí misma, como un ente independiente y autónomo, y hay que poder valorarla como si fuera una serie de televisión que no se basara en un material ya preexistente. Sabiendo todo esto, y que George R.R. Martin escribió la saga de ‘Canción de hielo y fuego’ sin ponerse cortapisas justo como reacción a sus años como guionista de televisión, en los que estaba harto de andar siempre recortando la escala de sus guiones, David Benioff y D.B. Weiss han convertido el primer libro en 10 episodios de televisión de un modo bastante convincente y, a veces, brillante.
Lógicamente, han introducido cambios con respecto a lo que Martin escribió. El propio Benioff explicaba a The Daily Beast que:
Hay cosas que tienen que quitarse y personajes que tienen que combinarse, y algunos personajes se quedan fuera, pero en lo que respecta a los personajes centrales, de los que hay unos cuantos, creo que los tenemos a todos.
Las necesidades de la producción de una serie también conllevan sus propios cambios, y en televisión hay que buscar otros modos de mostrar los pensamientos de un personaje. En general, Weiss y Benioff han mantenido lo importante del libro y su espíritu, y han introducido algunos cambios de los que se pueden destacar cinco. Quizás pueda considerarse que algunos de ellos son spoilers si no habéis visto la serie.

La saga de literatura fantástica Canción de hielo y fuego, del escritor estadounidense 


