
En los últimos días han saltado a la palestra dos noticias que nos hacen preguntarnos sobre cuál es el estado de Cuatro y qué puede depararle el futuro más inmediato. En primer lugar, la cancelación, tras tres semanas de lenta agonía, de ‘Las noticias de las 2‘, un programa que prometía ser divertido y transgresor. Y, en segundo, la llegada de un nuevo docu-reality que funcionará como un coach para adolescentes con problemas y que será presentado por “El Cordobés” (que, casualmente, fue invitado de ‘La Noria’ hace tan sólo dos días).
Cuatro es esa cadena que nació para que todos pudiéramos disfrutar en abierto de la magnífica programación de Canal+. Pero desde que se fusionó con Telecinco / fue comprada por Mediaset (según si lo dice un optimista o un escéptico), las críticas hacia el viraje que ha sufrido su contenido no se han detenido. Algunos le reprochan que se ha transformado en una filial, que ha perdido su identidad para abrazar los postulados de la cadena de Fuencarral. Pero, ¿es tan telecinquero el león como lo pintan?





