
En el verano de 1994, la selección de Colombia partía como una de las grandes favoritas para hacer un buen papel en el Mundial de fútbol, que se disputaba en Estados Unidos. Había completado una gran fase de clasificación y, apoyada en un irrepetible grupo de jugadores, se encontraba ante la mejor oportunidad para asaltar el cetro del fútbol mundial. Dirigidos por Pacho Maturana, gente como Valderrama, Valencia, Freddy Rincón, Asprilla o su capitán, Andrés Escobar, estaban haciendo soñar a todo un país que se encontraba viviendo una de sus peores épocas de violencia asociada al narcotráfico. El año anterior había caído el gran capo, Pablo Escobar, y lo que poca gente sospechaba es que el destino de esos dos Escobar, que no tenían ninguna relación, acabaría tan unido.
Todos los aficionados al fútbol recuerdan lo mal que terminó ese sueño de Colombia. En medio de terribles presiones por lo que ocurría en su país, con las familias de los jugadores amenazadas por los narcos que habían apostado por la victoria en el Mundial, el equipo cayó eliminado en la fase de grupos y, peor aún, su eliminación fue certificada por un gol en propia puerta de Andrés Escobar. Meses después, el defensa moría de un disparo a la salida de un bar en Medellín, consumando una tragedia que los hermanos Zimbalist usan como trama principal en ‘Los dos Escobar’, un documental de la serie ‘30 for 30‘ de ESPN que da dimensión humana a la relación entre el dinero del tráfico de cocaína y el fútbol colombiano en los 80 y los 90, y que Canal+ estrena esta noche, a las 22:00.










