
¿Quién dijo que los Emmys no dejan sorpresas? La edición de 2011 ha querido salirse del guión en unas cuantas ocasiones, para satisfacción de aquellos que la estaban siguiendo y, en especial, para los seguidores de ‘Friday Night Lights‘, que han podido ver cómo por fin se hacía justicia en los premios a la serie, incluso aunque fuera con el matiz de la despedida de por medio. Sin duda, el premio a Kyle Chandler como mejor actor de drama (superando al candadiato más obvio, Steve Buscemi) es uno de los grandes momentos de una noche en la que, como era de esperar, ‘Modern Family‘ ha arrasado allá por donde pasaba.
De hecho, ‘Modern Family’ ha ganado, además del premio a mejor comedia, el de mejor actriz y actor de reparto, que han ido para Julie Bowen y para Ty Burrel respectivamente. La otra gran sorpresa de la noche ha sido el premio a mejor actor secundario de drama, en la que Peter Dinklage ha conseguido hacer valer a su excelente Tyrion de ‘Game of Thrones‘, por delante de nombres como Alan Cumming o Johns Slattery.











