Guys, where are we?
Cuando Charlie Pace se estrelló en la isla de ‘Perdidos’ era sólo un drogadicto acabado, pero cuando murió apenas unos meses más tarde, fue un héroe para todos los supervivientes. ¿Qué pasó en ese tiempo que le hizo cambiar? Pues lo único capaz de mover montañas: el amor. Un amor doble; por un lado Claire, la rubia de sus ojos que nunca se pudo quitar de la cabeza; por el otro Aaron, un adorable bebé que durante mucho tiempo le quitó la razón y el sueño.
La vida de Charlie fuera de la isla estuvo marcada por la fama y las drogas. Su grupo, “Driveshaft”, que creó junto a su hermano se convirtió en todo un éxito casi sin darse cuenta (genial escena bajo la lluvia cuando oyen por primera vez el “You all everybody” en la radio), pero lo que se derivó a partir de ahí fue el comienzo de una tragedia. Su interés en mantener los pies sobre la tierra se fue al garete cuando Liam, su hermano, le arrastró al mundo del polvo blanco para luego abandonarle en la miseria.

El próximo 1 de febrero, será la NBC la encargada de retransmitir la Super Bowl, lo que le vendrá de perlas para salir un poco del agujero de audiencias en el que anda metida. La elección del programa que se emita detrás es siempre fuente de discusiones y polémicas, pero no creo que esta vez vaya a haber muchas, porque la cadena ha elegido a Chuck, una de las series de segundo año que, a pesar de tener fieles seguidores, no consigue despegar en las audiencias.



