
Si hace unos meses el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, se mostró a favor de abrir un debate sobre la política de doblaje que existe en España, hoy hemos conocido que el Gobierno está estudiando la posibilidad de crear una ley que obligue a las cadenas en abierto a emitir sus series extranjeras en versión original. Lo sorprendente de esta medida es que estas series deberán ser programadas en prime time por lo que las versiones dobladas, en el caso de que las cadenas lo eligieran, se emitirían en la madrugada.
Los datos del informe EUROSTAT, en el que se conoce que casi la mitad de los españoles entre 24 y 65 años no conoce ninguna lengua extranjera, han sido el desencadenante para que desde Moncloa se esté reflexionando sobre esta medida. De salir adelante la nueva ley se daría toda una revolución en la televisión de nuestro país. Series como ‘CSI’, ‘House‘ o ‘Castle‘ no sólo servirían para el entretenimiento sino que contribuirían a dar pequeñas lecciones de inglés a sus seguidores cada semana.




Imaginad por un momento una situación hipotética como ésta. Una televisión francesa empieza a emitir, por ejemplo, Aída, doblada al francés. ¿Pensáis que el Luisma tendrá la misma gracia con una voz que no es la suya y en un idioma que no es el suyo, perdiendo en la traducción sus peculiares expresiones? Pues algo similar ocurre con las series extranjeras dobladas al español. Al estar pensadas, escritas, rodadas e interpretadas en un idioma diferente, con la traducción y el doblaje a nuestro idioma es inevitable que se pierdan cosas, a veces, definitorias de esas series.



