
Ana Morgade, Silvia Abril y David Fernández llegaron anoche a Cuatro con la (sana/admirable/respetable) intención de hacernos reir. A priori parecía fácil, teniendo en cuenta que hablamos de tres pesos pesados del humor que se han criado y formado como cómicos en la Masia de Buenafuente, y que ‘Las Noticias de las 2’ lleva el sello de El Terrat. Con todo, su mensaje perdió fuerza al sustentarse sobre chistes, como ellas mismas reconocían, “para niños de siete años”.
El planteamiento inicial era bueno: Silvia Abril borda el papel de “desequilibrada” y Ana Morgade está a la altura de su compañera, como tampoco tenía problemas a la hora de brillar con luz propia junto a un gigante como Buenafuente. David Fernández no necesita mucho para convencernos porque está bien en cualquier personaje. Pero, quizás, esperaba algo más que fotos de perros con pelucas. Quizás presuponíamos que no caerían en el chiste fácil, menos áun de “culos”. Esperábamos un ejercicio de humor más bizarro, algo más surrealista y absurdo. Algo que se aproximara más al modo de hacer de la factoría Hill Valley que a todos esos experimentos fallidos que han pasado por la tele, incluido el suyo propio. Si ‘Frikiliks’ (el precursor de lndl2 en el access) no convenció a la audiencia, ‘LNDL2’ obtuvo ayer peores datos: sólo un 2,5% de cuota y 502.000 espectadores con los que no rozan, ni de lejos, las audiencias de sus competidores.











