El estado de las televisiones: crisis y fusiones

No se sabe qué fue antes, si el huevo o la gallina, si la crisis o las fusiones, pero lo cierto es que se va disipando el humo de los globos sonda y el panorama alterado está dando paso al objetivo final de todo este montaje. Y digo montaje porque desde mi punto de vista hay acuerdos cerrados, conclusiones adoptadas y puestas en marcha, a pesar de que intenten hacernos creer que están todos a la expectativa de que alguien dé un paso adelante.
¿Para qué ha servido la excusa de la crisis? Está claro: se han abaratado las producciones. Esto no puede extrañarnos porque pasa en cualquier sector. Al final los espectadores tenemos que ver cómo la industria nacional televisiva baja el listón, se gasta menos dinero porque, según argumentan, hay nuevas pantallas que llenar, todo un abanico de canales TDT que siguen abandonados a su destino, infrautilizados en la mayor parte de los casos. ¿A qué están esperando para sacarles rendimiento? Es absurdo quejarse de la crisis teniendo canales que no ofertan absolutamente nada.


