
Después de varias ediciones en las que las nominaciones a los Emmy podían recitarse de carrerilla antes incluso de que se hicieran públicas, las de este año han reconocido a unas cuantas series nuevas (algo no demasiado común en estos premios) y han abierto las categorías de actuación a actores que, hasta ahora, no habían tenido la oportunidad de vivir la fiesta de los Emmy. Sí, las ausencias siguen siendo clamorosas e incomprensibles en su mayoría, pero confieso que, después de ver cómo por fin ‘Friday Night Lights’ se llevaba cuatro nominaciones, todo lo demás me daba un poco igual.
Sobre todo, lo más sorprendente de estos Emmy 2010 fue encontrarse a Kyle Chandler y Connie Britton como candidatos a mejor actor y mejor actriz de drama, respectivamente, por su gran trabajo en la cuarta temporada de la serie. Desde la irregular segunda entrega, sus personajes, Eric y Tami Taylor, han ido convirtiéndose lentamente en el centro de toda la serie, en su corazón, en el pilar que ancla siempre todas las tramas en la cotidianidad y el verismo. Su retrato es el de dos personas normales que se quieren, se conocen hace mucho tiempo y que lidian como mejor pueden con los problemas que se les presentan.







