
Pocas series arrojan una sombra tan larga y tan duradera como ‘Star Trek‘. La creación de Gene Roddenberry, estrenada en la NBC en 1966, apenas aguantó tres temporadas en antena, pero en las repeticiones en sindicación encontró un público que la convirtió en una serie de culto. El modo en el que sus responsables afrontaban las aventuras de la tripulación de la USS Enterprise, con su mensaje optimista y tolerante, alcanzó finalmente una mayor repercusión de la que parecían adelantar sus audiencias iniciales, y entre sus logros figura el de hacer que Kirk y Uhura se dieran el primer beso interracial de la televisión estadounidense. Los fan siempre puntualizan que fue por culpa de unos malvados alienígenas que controlaban su mente pero, aun así, aquello fue en 1968, en pleno auge del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos.
Tras aquellas tres temporadas iniciales, la saga resucitaría con la primera de las 11 películas rodadas hasta la fecha, dirigida por Robert Wise en 1979, a rebufo del gran éxito de ‘La guerra de las galaxias’. Las aventuras de Kirk, Spock y el resto de tripulantes de la Enterprise continuaron en el cine, donde los descubrió una nueva legión de fans, y para su aventura televisiva de ‘Star Trek: La nueva generación‘, que se estrenó en 1987, se optaría por una nueva tripulación que sí disfrutó del éxito de audiencia que se le resistió a la serie original. Hizo famoso, además, a Patrick Stewart, que hasta que le cayó en suerte el capitán Jean-Luc Picard era conocido más por su trabajo en los teatros de Londres.















