
La influencia de ‘Expediente X’ en las series actuales no se nota sólo en la unión de casos autoconclusivos con una trama mitológica, por ejemplo, o en el modo en el que presentaban las historias de miedo, sino en un aspecto que tardó en aparecer en la serie y luego se convirtió en una de sus notas más definitorias: su sentido del humor. Los fans de ‘Sobrenatural’ están acostumbrados a ver de vez en cuando capítulos cómicos con metacomentarios sobre el fandom, o que hacen homenajes a viejas películas de terror. Con varios guionistas procedentes de ‘Expediente X’, no es raro que ese aspecto de la serie se notara también en ‘Sobrenatural’. Entre los hermanos Winchester, ‘Bones’, que hace unas semanas tuvo un episodio que homenajeaba las investigaciones de Mulder y Scully (y que se llamaba ‘The X in the File’, muy apropiadamente) y ‘Fringe’, que cada vez abraza más la herencia de los dos agentes del FBI, ‘Expediente X’ sigue teniendo una sombra muy larga.
Los episodios humorísticos, como decimos, tardaron bastante en hacer aparición. Aunque los sarcasmos de Mulder formaron parte del show desde el principio, los casos eran más serios y más inquietantes y, hasta que Chris Carter y el resto de guionistas no se sintieron un poco más seguros sobre el futuro de la serie, no se atrevieron a probar cosas nuevas. Entre esas cosas figuraba ‘Humbug’, el episodio 20º de la segunda temporada, un capítulo “parido” por una de las mentes más peculiares del programa, Darin Morgan, centrado en un circo de freaks de Florida y en unas extrañas muertes que se producen en él. Casi todo el humor viene de malentendidos entre los dos agentes y los trabajadores del circo y del pueblo (la exhumación de la patata, por ejemplo, es un gran momento del capítulo), y David Duchovny y Gillian Anderson demostraron tener un buen timing cómico que se explotaría a conciencia en capítulos posteriores.







