
‘Parks & Recreation’ es, en mi opinión, una de las mejores comedias que existen ahora mismo en parrilla. Después de una floja primera temporada, la serie ha conseguido ir evolucionando, junto a sus personajes, hasta el punto en el que nos encontramos ahora mismo. Y creedme cuando digo que me gusta lo que veo y que cada vez me convence más. El inicio de la cuarta temporada no ha sido una excepción, y es lo que vamos a comentar a partir de estas líneas (así que ya sabéis, spoilers por doquier).
Para entender por dónde ha ido la cuarta temporada hay que hacer un repaso breve al menos a lo que nos dejó el final de la tercera: Leslie Knope meditándose el futuro de su carrera política, el gran gran gran Ron Swanson huyendo de la temida y misteriosa Tammy I y Tom dejando su puesto en el Ayuntamiento para formar parte de una compañía de entretenimiento con su particular amigo Jean-Ralphio. Así terminaba la serie en primavera, y ahora en otoño han retomado la historia justo en el mismo lugar en el que la dejaron.











