En 1990, el director francés Luc Besson estrenó ‘Nikita’, una cinta sobre una delincuente juvenil condenada por el asesinato de un policía, a la que una organización secreta saca de la cárcel y entrena para convertirse en espía y asesina a sueldo implacable. Aquella cinta hizo famoso a Besson y alcanzó tal éxito, que se llegó a rodar un remake en Estados Unidos tres años más tarde, ‘La asesina‘, protagonizado por Bridget Fonda. No fue un éxito especialmente destacable, pero el personaje de Nikita no murió ahí. En 1997, el guionista Joel Surnow (co-creador de ‘24‘) se encargó de adaptar para la televisión la película de Besson, cambiando algunas cosas y convirtiéndola en uno de los primeros éxitos de ficción del cable básico estadounidense.
‘La femme Nikita’ era una producción canadiense pero la emitía el canal USA, que se encontraba empezando una nueva etapa en la que querían centrarse un poco más en series originales y menos en deportes y concursos. La serie era una nueva versión de la historia de Luc Besson pero con alguna variación importante, como que su protagonista ya no era una drogadicta delincuente, sino una joven sin techo a la que acusan de un crimen que no ha cometido. La vía de escape que le ofrecen es la misma, sin embargo; si se une a la Sección Uno y deja que ellos la entrenen, podrá salir de la cárcel, pero no podrá regresar a su vida, por muy desastrosa que fuera. Así que Nikita se convierte en una espía muy eficaz que es también capaz de matar cuando es necesario, y que se encarga de misiones secretas antiterroristas.
La protagonista Para encarnar al personaje principal, Surnow y el resto de productores optaron por una vía diferente de la original francesa y, en lugar de buscar una actriz morena y delgada como la Anne Parillaud del cine, se decantaron por la ex modelo australiana Peta Wilson, rubia, alta y con la suficiente presencia para llevar el peso de la serie sobre sus hombros. Su Nikita empieza siendo un diamante en bruto que en la Sección Uno van puliendo hasta convertirla en una consumada espía, aunque es bastante misteriosa y tardamos unos cuantos episodios en conocerla un poco mejor. Los guionistas aprovechaban su aspecto físico para vestirla con unos trajes realmente imposibles cada vez que tenía que infiltrarse en una misión, y a veces se guiaba más por el corazón que por la cabeza.
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