Studio 60

Sin duda el problema de cualquier programa de televisión o serie es tener que soportar el dilema del programador de televisión que vive de lo que le marca la esclavitud del share. Si una serie no cumple los requisitos impuestos por las televisiones, y más si es abierta, como ocurrió con Studio 60, lo normal es que al poco tiempo la serie se cancele. Si a eso añadimos que antes del estreno en cualquier otro mercado fuera del americano, se sabe que esa serie sólo durará la temporada que vamos a ver, pensamos cómo buscar la forma de intentar ver algo que tiene fecha de caducidad.

Ayer, como nos contaba el maestro Juan Cueto en su columna de televisión de El País, La mejor serie, Canal Plus emitió el último capítulo de Studio 60, y matizó perfectamente un grave problema que ha tenido la serie:

El estreno español de la nueva serie del maestro Aaron Sorkin (El ala oeste de la Casa Blanca) no sólo repitió los malos resultados norteamericanos, sino que además acumuló todos los desastres que puede concitar una serie al margen del maldito medidor de audiencia: nadie la elogió ni la destacó, no hubo aquí el menor rumor mediático a su alrededor, ni siquiera fue citada por la crítica (papel) y sólo algunos blogs teléfilos de raza friki la trataron con respeto.

¡Vótalo!

Editores 6,5

Comunidad 8,6

Actividad de la comunidad