Anoche Telecinco estrenó ‘La pecera de Eva’, una serie destinada a verse en La Siete pero que ayer intentó popularizarse a través de la cadena grande. Como la mayoría de las producciones de las cadenas de la TDT, tiene un tinte arriesgado y una producción no convencional. El tema juvenil abandera la serie, reflejo del target que quieren para la TDT.
‘La pecera de Eva’ tiene capítulos cortos, casi podría considerarse una tira, y una estructura que combina las situaciones de los acontecimientos que marcan las historias con un tratamiento de imagen muy concreto (colores saturados, música), con los diálogos de la terapia en el instituto que, según han anunciado por activa y por pasiva, se basan en la improvisación. En general, planos muy cortos menos en momentos muy puntuales, como cuando Eva está en su casa o cuando se muestra una secuencia en el aula.
Me gustó mucho la interpretación de Alexandra Jiménez, una psicóloga medio loca, con métodos innovadores en la ficción nacional, que consigue mantener una tensión interesante entre el buen rollo y la mala leche. El resto de actores me parece que estuvieron un poco más flojos. El tema central de la serie, los problemas de los adolescentes, está enfocado de una forma directa y sin tabúes aunque el perfil de los alumnos, algunos demasiado estereotípicos, me parece que restan valor y credibilidad al asunto.
Editores 7
Comunidad 6,9