Médico de familia supuso una revolución en la ficción nacional. No será la mejor serie de la historia, ni la mejor interpretada, pero supuso y antes y un después en lo que se refiere a las dramedias (series que combinan comedia y drama para toda la familia), además de tener el honor de convertir la publicidad por emplazamiento en algo visible para los espectadores gracias a aquellos famosos desayunos.
La creación de la serie está rodeada de una áspera polémica que ha alcanzado el nivel de leyenda urbana. Se dice que José Frade fue quien creó la serie y se la dio a leer a su amigo Emilio Aragón para que le diese su opinión pero Aragón hizo más que eso, se la llevó a Globemedia produciéndola desde allí para Telecinco, ganándose una demanda por plagio de Frade que intentó hacer su serie en Antena 3. La serie de Frade se llamó Tres hijos para mí solo, la protagonizó Enrique Simón y apenas duró tres capítulos en antena. La justicia nunca dio la razón a Frade.
El acierto de la serie residió en representar a todos los estratos sociales en sus personajes, muy arquetípicos, con unas subtramas que incidían en las inquietudes de los distintos tipos de target (clase media acomodada, trabajadores, adolescentes, niños y tercera edad), desarrollándose en el entorno doméstico, laboral, académico y de ocio. Vamos, que Médico de familia tenía de todo para todos. El personaje de ‘la Juani’ (Luisa Martín), se convirtió en un icono del que a la actriz le ha resultado muy difícil desprenderse. En 7 vidas Diana Freire (Anabel Alonso), interpretaba a un personaje claramente inspirado en ‘la Juani’. Y Médico de familia fue la primera serie que contó con un actor fijo de reparto con Síndrome de Down (Alberto Domínguez-Sol). Su formato se vendió a Italia, donde se emitió con éxito la versión italiana.
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