Es increíble cómo una serie puede cambiar de una temporada a otra, y ‘Harry’s Law‘ es el ejemplo claro de ello. La serie de abogados creada por David E. Kelley ha hecho borrón y cuenta nueva, olvidemos a los personajes y al contexto de la primera temporada porque ya no tienen cabida aquí; es como si tuviéramos delante a una serie completamente nueva, donde Harriet Korn (Kathy Bates) sigue siendo la cabeza visible, pero todo lo demás poco o nada tiene que ver con lo que hemos visto en los episodios anteriores.
Y si os digo la verdad, creo que con ello ha salido ganando (en calidad, no en audiencia). La primera temporada, a mi juicio, fue bastante buena; el pequeño bufete de abogados/zapatería que se montó en un barrio marginal daba pie a muchas situaciones, algunas de ellas excesivamente dramáticas y otras divertidas y absurdas como pocas. Pero nada comparado con “el caso” que se han sacado de la manga para los primeros capítulos de esta segunda temporada. Dejamos atrás las pequeñas disputas, los rifirrafes entre vecinos y los enfrentamientos entre bandas para irnos a un juicio por homicidio de trascendencia nacional.
A Malcolm se lo han quitado de en medio sin contemplaciones, y aunque Jenna y Adam siguen en la serie, sus apariciones se han reducido hasta tal punto que bien podrían haber sido eliminados de un plumazo. Poco o nada aportan, y mucho menos tienen una trama propia como en la primera temporada, algo que puede echarse en falta sobre todo en el caso de Jenna. Lo bueno es que no da tiempo a pensar en estas cosas; lo nuevo de ‘Harry’s Law‘ ha llegado con tanta fuerza que te olvidas completamente de todo lo anterior, y el nuevo caso es tan apasionante que prácticamente no puedes pensar en otra cosa.
Editores 7,5
Comunidad 5,3