Saltó a la fama catódica hace ya un buen puñado de años en aquel programa, “La máquina de la verdad”, en el que Julián Lago hacía uso de un polígrafo para profundizar en el mundo rosa. Todo a cuenta de su papel de esposa abandonada por el conde Lecquio, que la dejó por Ana Obregón. Desde entonces (y ya ha llovido), la antaño modelo italiana no se ha bajado de los televisores. Estiró hasta el límite su protagonismo en el affaire Obregón pero, cuando ya no había más tela que cortar, supo aferrarse a otros temas. Y es que su estilo vehemente y su lengua mordaz la hacen un regalo para cualquier programa en el que se quiera un poco de polémica, o simplemente un famoso de relleno para animar la programación (veasé su breve paso por el fallido Cantas o qué).
Su última aparición televisiva se produjo anoche, en un lugar a priori más apropiado para ella. Supermodelo 06 es el nuevo programa de Cuatro, presentado por Judith Mascó, en el que un grupo de jóvenes (muy jóvenes, en algunos casos) competirán por hacerse un puesto de modelo. Antonia participa como una de las expertas-profesoras-jurado. Pero ya en la gala inicial se vió que su afán de protagonismo no entiende de límites. Y es que a Judith Mascó se la ve bastante suelta ante las cámaras (ya tiene cierta experiencia) pero en todo caso transmite una imagen de calma y discrección que choca frontalmente con el estilo Dell’Atte. De hecho, ya se vieron algunos momentos en los que la presentadora trataba de recuperar el hilo del programa mientras que a la italiana poco menos que había que cerrarle el micrófono.
De lo que no cabe duda es de que, en este programa o en otros, seguiremos teniendo Antonia dell’Atte para rato. Y es que, pese a que cada uno tiene sus gustos, no se le pueden negar unas condiciones innatas como personaje televisivo que no pueden dejar indiferente a nadie.






Comentarios
Añadir que se pasó medio programa descalza, con los pies sobre la butaca y que, incluso cuando se levantó para dar el golpecito en el hombro para elegir las que se salvaban, lo hizo también descalza y de puntillas para no perder el glamour.
Genio y figura...
Antonia es lo más. No se muy bien qué opinar de esta señora, pero coincido totalmente: es un animal televisivo. A pesar de eso no hay que olvidar que ha protagonizado momentos televisivos vergonzosos y no se yo si este programa la va a redimir de todos ellos. En cualquier caso parece un buen contrapunto para la Mascó que aunque algo forzada en ocasiones por un texto demasiado encorsetado que ella se empeñaba en leer con dicción precisa estuvo más que correcta. Lo que no hubo por donde coger fue la aparición de la modelo gallega Laura Ponte: actitud y ademanes desganados con cara de "¿qué hago yo aquí?". Para eso que no hubiese acudido aunque claro, nobleza obliga y se debe a ELITE MODEL INC., claro pero su actitud inapetente sí que fue vergonzosa. El programa promete. A ver qué tal.
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