Reflexiones y consideraciones sobre la emisión de series extranjeras en España

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Ayer se celebró en Madrid el primer aniversario del Birraseries, un evento que reúne a bloggers y profesionales de la televisión para hablar de series. La Sexta Serial Lovers se unió al evento, y después de un episodio de ‘The Walking Dead‘, Mario López, director de antena de La Sexta, y Jose Antonio Antón, director de programación del Grupo Antena3, contaron brevemente qué papel tenía la ficción americana dentro de la parrilla de la cadena para después responder a algunas preguntas. Se plantearon algunos temas interesantes sobre los que me gustaría reflexionar aquí.

Mario López contaba cómo el contexto político actual del país favorece mucho a una cadena donde la actualidad forma parte esencial de su programación, una línea que ha inyectado no sólo en sus informativos y formatos puramente en torno al tema, sino en sus espacios de entretenimiento. Esas son dos de las tres patas, decía López, de La Sexta. La tercera es la ficción extranjera.

Hay varios motivos por los que la ficción extranjera ocupa un lugar importante en su parrilla. Primero es una cuestión de rentabilidad. El coste de emisión por episodio en muchos de los casos es considerablemente bajo, por lo que es fácil rentabilizar el coste y sacar beneficios, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de sus series de producción ajena tienen una audiencia superior a la media de la cadena. Pero también cobran importancia en el aspecto intangible y es que forman parte importante de su imagen de marca, de cómo el espectador percibe La Sexta y ésta busca contenido asociado a la modernidad y el prestigio para favorecer esta imagen.

Emisión a doble capítulo

Tras la presentación, el turno de preguntas trajo las conversaciones habituales entre los seguidores de series. Una muy recurrente es el tema de la emisión a doble episodio. El primetime español tiene unas características muy marcadas que han generado ciertas rutinas acordes con los ciclos vitales del espectador. Hace unos años, el pico de audiencia se daba a las 22:15h, actualmente, ese punto clave se ha retrasado hasta las 22:45h y el primetime se construye alrededor de ese momento.

La audiencia se sienta a ver la televisión después de la cena, y con esto arranca el primetime, que durante décadas ha consistido en un solo programa hasta que llega la late night y la mayoría del universo de espectadores se va a dormir. Alguna cadena intentó romper esta línea. Cuatro, por ejemplo, intentó con sus primeras ficciones de 50 minutos acercarse a un modelo más americano y fracasó. Cuando hablamos de la emisión de doble episodio de las series americanas, el tema cobra aún más sentido.

Ya no es únicamente un tema de costumbre sino de simple estrategia televisiva. El arranque del primetime empieza con una serie, con su público siguiendo el episodio. Tras 40 minutos, el capítulo acaba en torno al momento de máxima audiencia. La cadena arranca un segundo episodio de tal forma que aprovecha ese punto álgido a la vez que arrastra a los espectadores del episodio anterior, que son 100% público objetivo del nuevo episodio que comienza.

Los que seguimos las series a otros ritmos podemos verlo como un desperdicio o como arruinar el ritmo natural de una serie, pero para las cadenas es estrategia y para el espectador medio es una simple rutina. Por temas técnicos me quedé sin preguntarles si alguna vez se habían planteado la noche temática como estrategia continuada para seguir favoreciendo el efecto arrastre sin quemar las series tan rápido. Habrá posibilidades en el futuro, espero.

Quemando las series

birraseries Mario López y Jose Antonio Antón hablando a los birraserieros
Otro tema fue el de la emisión en los canales de TDT. Preguntaban cómo podían dormir tranquilos emitiendo series con episodios desordenados, temporadas alternadas y de forma constante. Yo voy a dar mi punto de vista con una comparación, para intentar que se vean las cosas con algo de perspectiva. Los canales temáticos de TDT son gratuitos, tienen 24 horas que cubrir con contenido y sus presupuestos son muy ajustados. Con tanta parrilla libre, los estrenos y el factor cita son lo menos habitual.

Esto es algo que pasa igual en el cable americano, donde hablamos de cadenas que sí tienen más presupuesto de sus suscriptores, dinero que emplean en producir algunos títulos propios. El resto de parrilla lo rellenan con la emisión sindicada de series y programas previamente emitidas en las networks. Y sindicada significa diaria. Series de éxito como ‘House’, por ejemplo, se queman de ésta forma en cadenas de cable (en ese caso, en USA Network) sin miramientos. Es contenido barato y demandado con el que rellenar parrilla.

A mí me encantaría que a todos los españoles les gustase ver las series en versión original con subtítulos… pero no es así.
Por último, el eterno tema de la versión original y la emisión simultánea o a través de la red. Soy una firme (y cansina) defensora de la versión original, pero no voy a entrar en un tema que es una cuestión de arrastre cultural complicada (tirando a imposible) de cambiar, y más cuando hablamos de cadenas privadas. Pero el tema de la distribución es también muy interesante y complejo.

Llas distribuidoras internacionales son muy estrictas con sus productos, ya que quieren exprimirlo al máximo, y respetan las ventanas de explotación de forma rigurosa. Es más beneficioso para ellas arrancar con una emisión en Vídeo On Demand (Canal + en nuestro caso), pasar a una cadena de pago (como puede ser FOX) y después a la televisión en abierto. A partir de ah ya se plantea (y con pocas series) el tema de colgar los episodios para su visionado en streaming.

Es por todo esto por lo que la globalización de contenidos es inviable por el momento. Todos nos hemos frustrado con la geolocalización de ciertos contenidos en USA o con esta realidad de tener que esperar meses hasta el estreno de una serie (aunque en versión original se ha reducido drásticamente el tiempo), pero ese orden de las ventanas de explotación es esencial para mantener el mercado televisivo. Si pudiésemos acceder a las series de forma global, nos cargaríamos la mitad de las cadenas españolas. Si La Sexta emitiese los episodios de ‘The Walking Dead’ el mismo día que en USA, Canal + se iría al garete.

Con esto no quiero decir que el futuro de la televisión no pase por una reinvención del modelo de distribución, que los proveedores de contenidos de todo el mundo creasen una red donde el acceso inmediato a ese contenido internacional fuese posible desde un nivel territorial. Pero es algo que tardaremos mucho en ver (si es que llegamos a verlo), y por ahora toca ser coherentes con el ritmo natural de las cosas y seguir impulsando a las cadenas a evolucionar como hemos hecho hasta ahora. Porque no olvidemos que hace unos años, ni tantas series americanas, ni versión original ni nada. Y eso se ha conseguido forzándoles a buscar nuevas formas de negocio.

En ¡Vaya Tele! | Series en el entorno de la televisión conectada

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