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La semana pasada se cerró el periodo de presentación de candidaturas para los próximos premios Emmy, y ahora es el momento en el que los académicos deben votar quiénes serán los nominados, que Kerry Washington y Nick Offerman anunciarán el próximo día 19. Las campañas promocionales de estudios y cadenas no se detienen, sin embargo, y de hecho se han ido volviendo cada vez más extensas, más agresivas y más caras desde mediados de los 90. En el último fin de semana, un par de publicaciones han intentado cuantificar el dinero que se gasta en esas campañas, campañas que no sólo intentan que determinado programa acabe nominado a los Emmy, sino aumentar su visibilidad y buscar cierto prestigio para su cadena.

Antes de sacar la calculadora y las gafas de las azafatas del ‘Un, dos, tres‘, debemos puntualizar que presentarse a estos premios cuesta dinero. Por cada episodio enviado, se pagan 150 dólares por cada grupo de profesionales a los que se envía dicho episodio (actores, directores, guionistas, directores de producción, hasta un total de 28), y los estudios y las cadenas deben pagar a la Academia 1.500 dólares por cada capítulo que quieran enviar a sus miembros, utilizando para ello una única empresa de envíos. No pueden enviar directamente esos DVDs a los académicos, pues la lista de quiénes son no es pública. Se ha de hacer todo a través de la Academia.

TV Guide calculaba los gastos totales necesarios para presentar una serie a los Emmy teniendo en cuenta esas cuotas que se deben pagar sólo por hacerlo. Si se quiere enviar 10 episodios (que pueden ser una temporada completa) a los 28 grupos profesionales de la academia, las cuotas pueden subir a 42.000 dólares en total, y los gastos de envío, a 15.000. Y aquí no se incluye lo que puede costar producir los DVDs, el diseño de la caja que se mande a los más de 15.000 académicos, etc. En la revista calculan que el precio de la campaña para los Emmy de una serie puede oscilar entre 150.000 y 500.000 dólares. Pero ahí no estamos contando los actos publicitarios, que son otra cosa diferente.

Las relaciones públicas

No pocos dentro de la industria se preguntan si todo este gasto no es excesivo y si de verdad vale para algo, pero como apunta a TV Guide John Solberg, vicepresidente de relaciones con los medios de FX, “si no lo anuncias, ¿te perjudica? No puedes optar por esa opción, por ese riesgo de no hacerlo”. En The Daily Beast citan a un ejecutivo de una network que apunta que “si no envías las cajas, puedes estar cometiendo un error, y si las envías, puede que no tengan ningún impacto de todos modos”. Por eso, nadie quiere quedarse atrás en la carrera por promocionar sus series en grandes vallas publicitarias, en autobuses que recorran todo Los Ángeles o poniendo a disposición de los medios a sus actores, guionistas y productores para que hagan entrevistas o mesas redondas como la del vídeo de arriba, de The Hollywood Reporter.

Los presupuestos de relaciones públicas y publicidad en plena campaña de los Emmy pueden irse a los 40 millones de dólares en total por parte de toda la industria televisiva, o así lo calculan desde el blog Gold Derby, cuyo co-fundador, Tom O’Neil, aseguraba a The Daily Beast que “la Academia de Televisión hizo negocio (de los Emmy) a mediados de los 90, cuando empezaron a cobrar por presentarse para compensar los costes del proceso de nominación”. No obstante, no todo el mundo se dedica a enviar DVDs de sus programas a los académicos, ya que pueden colgarse también en streaming en la web de la Academia a un precio de 175 dólares por episodio. Desde luego, intentar conseguir una candidatura al Emmy no es gratis, pero los que se presentan al proceso son tantos, que no es raro que las cadenas y estudios cada vez busquen nuevas estrategias para distinguirse del resto.

Un centenar de aspirantes

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Con el nacimiento de Fox y la entrada de HBO en el terreno de la ficción de producción propia, el número de series que aspiran cada año a ser reconocidas en los Emmy ha aumentado exponencialmente. TV Guide señala en su artículo que, en 1992, sólo 29 títulos pelearon por ser nominados a mejor drama. Ese número ascendió en 2002 a 57 y, este año, son 87 las series que intentan colarse entre los seis candidatos a esa categoría. En las comedias, hay 64 este año, frente a las 50 de 1992. En estos 20 años, el proceso de elección de los Emmy ha ido cambiando y ha ido creciendo, pero para algunos canales sigue siendo un arma inmejorable para dar un salto hacia una mayor visibilidad.

ReelzChannel, por ejemplo, tuvo un enorme éxito en 2011 con ‘The Kennedys‘, la miniserie que rescató después de que History Channel decidiera no emitirla, y que le reportó varias nominaciones y un Emmy al mejor secundario en una miniserie. Antes de que emitiera ese título, casi nadie conocía su existencia. Y la buena acogida de ‘Dexter‘ y ‘Weeds‘ en estos premios ayudó a darle más relevancia a Showtime. Por supuesto, no todas las cadenas pueden gastar lo que HBO cada vez que llega la temporada de las campañas de los Emmy, pero todas confían en que su inversión, por pequeña que sea, valga para algo. Eso sí, fabricar la estatuilla no es tan caro como aspirar a ella; sólo son 400 dólares.

Vía | Vanity Fair
En ¡Vaya Tele! | Cómo funciona la televisión americana: los Premios Emmy

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