Síguenos

Tierra de lobos

Hace unas semanas nos enteramos de que ‘Tierra de Lobos’ pierde no a uno, sino a dos de sus protagonistas. Los hermanos Bravo, encarnados por los actores Alex García y Junio Valverde, dejan la serie. La trama del último capítulo consigue que nos planteemos cuál será el futuro de la historia.

Ahora que los Bravo han salvado al pueblo del ejército, que tienen un nuevo hermano, que ha nacido un bebé de su sangre, ¿conseguirá la producción encontrar nuevos galanes que suplan con éxito a los protagonistas? La productora ya se ha encargado de decir que la marcha de Alex García puede ser sólo temporal y ha buscado nuevos rostros con fuerte tirón como son Raúl Mérida o Alejandro Albarracín; pero es una misión muy complicada por varias razones:

Una de las bazas más importantes que ha jugado ‘Tierra de Lobos’ es el misterio que enlaza a las familias Lobo y Bravo. Un secreto que ha marcado la vida de los personajes sin ni siquiera ser ellos conscientes. Pero si los protagonistas desaparecen, el pertubador enigma deberá hacerlo también, o verse resuelto precipitadamente, o girar hasta adaptarse a los nuevos tiempos… Un elemento de gran empaque con un reverso malvado: si la forma de reconvertirlo no es verosímil, puede convertirse precisamente en el mecanismo que haga perder credibilidad a la historia.

Por otro lado, tenemos el caso de Almudena. Es la Julieta de ‘Tierra de Lobos’. Vive un amor prohibido con el enemigo de su familia. Un AMOR con mayúsculas, de esos de alma gemela y para toda la vida. Cuando en la tercera temporada le adjudiquen un nuevo galán, ¿deberemos entender que es “amor para toda la vida 2.0”?

De una manera bastante correcta, los guionistas han conseguido que un personaje secundario como Aníbal, interpretado por Antonio Velazquez, se vaya alzando como el nuevo y aguerrido galán, pero el público de ‘Tierra de Lobos’ identifica mucho la serie con el personaje de César Bravo. Resulta carismático y cumple con todo lo que se espera de un héroe. Eso, que en principio está muy bien, puede ahora suponer la defenestracion de todo un proyecto audiovisual, como ya pasó con el Duque y ‘Sin tetas no hay paraíso’.

Algunas series españolas nacen con el ambicioso afán de convertirse en grandes sagas familiares, con personajes de calado, aventuras épicas, momentazos que se queden grabados en la retina… Otra cosa es que las circunstancias de la cadena, el sistema de producción o incluso la ambición de sus actores les dejen.

En ¡Vaya Tele! |Tierra de lobos es lo que aparenta

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

8 comentarios