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Brick the middle

Después de cuatro años en antena, salvo que te llames ‘Modern Family’ o ‘The Good Wife’, uno esperaría cierto agotamiento en cualquier serie de televisión. Con ‘The Middle‘ no sólo no ha ocurrido eso, sino que la cuarta temporada viene a confirmar aún más que es una de las grandes comedias desconocidas del mercado. Sin dejar nunca a un lado su esencia desesperada ante la pobreza, los nuevos episodios vienen a confirmar que su verdadero gancho son, oh sorpresa, los hijos de la familia.

Los personajes adolescentes son los perfectos abofeteables en cualquier serie de televisión, pocos los hay que se salven, pero la excentricidad de Brick, Sue y Axl les convierten en los favoritos de la serie. Sue siempre estuvo ahí, con sus grititos de emoción y sus esfuerzos por encajar en un colegio que poco o nada sabe de su existencia; y a ella se han añadido ahora sus dos hermanos, el grande y el pequeño, quizá algo apartados hasta ahora (todo lo apartados que pueden estar en una serie con sólo cinco protagonistas), resurgiendo hasta ocupar entre los tres el primer plano argumental.

¿Qué le hacía falta a Brick para hacerse notar aún más? Si su amor por los libros, sus continuos despistes y sus nulas habilidades sociales no fuesen suficientes, ahora ha incorporado dos elementos nuevos; el primero, otorgado por la evolución natural, su cambio de voz. El segundo, otorgado por los guionistas, su nuevo tic. Ya sabéis, además de repetir bajito para sí mismo el final de algunas frases ahora además pega grititos sin venir a cuento. Es difícil describirlo, los que lo habéis visto sabéis a qué me refiero.

Por su parte, Axl ha obtenido más protagonismo ahora que su marcha a la universidad está mas cerca. Le han apartado un poco de su grupo de amigos, esos que sólo se dedicaban a hacer el imbécil, y le han acercado más a las tramas familiares, sobre todo con sus hermanos. No me entendáis mal, me encantaba el Axl que ya teníamos, pero la caótica dinámica familiar de ‘The Middle‘ siempre ha sido el punto fuerte de la serie, y alcanza su punto más álgido cuando todos están inmersos en ella.

Tampoco se libra la artífice de que todo esto siga en pie; Frankie comenzó la temporada sin trabajo después de que la despidieran en la venta de coches (adiós jefe tirano, adiós amigo “creepy”), pero poco tardó en encontrar hueco en un nuevo comercio. Se ve que los guionistas se dieron cuenta de que Frankie como estudiante daba muy poco juego.

El aniversario de Frankie y Mike, Axl y Sue juntos en la misma clase y trabajando en el mismo proyecto, Brick siendo un niño normal cuando se atiborra de azúcar… cada capítulo de ‘The Middle’ es una nueva historia que añadir al pasado de sus personajes. Unos personajes que se pelean, se gritan y se hacen la vida imposible unos a otros, pero a la hora de la verdad todos tienen el hombro que necesitan para llorar. Una joyita desconocida para la mayoría, no sabéis lo que os perdéis.

En ¡Vaya Tele! | ‘The Middle’, hay que reivindicarla más

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