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Las 18 mejores series de la historia de HBO
Ficción internacional

Las 18 mejores series de la historia de HBO

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HBO empezó a programar sus propias series a mediados de los 80, con cosas como la olvidada serie carcelaria 'Maximum Security', producida por Ron Howard, o las comedias '1st & Ten' o 'Sigue soñando', ya en 1990, y que Martha Kauffman y David Crane crearon antes de 'Friends'. Desde entonces, la cadena se ha hecho un nombre por la calidad de su ficción y por los temas que se atreve a tocar con ella.

Mientras esperamos a que se confirme la fecha en la que el servicio de vídeo bajo demanda de HBO llegará a España, en ¡Vaya Tele! hemos querido repasar la historia de las series de este canal con una de nuestras famosas listas. Hemos votado entre todos los editores las que nos parecen más destacables, y hemos elegido las 18 mejores series en la historia de HBO. Con unos bonus tracks que explicaremos un poco más adelante.

1. 'The Wire'

The Wire

Entre 2002 y 2008, la considerada como la mejor serie de la historia (con permiso de otra que también está en esta lista) pasó bastante desapercibida por HBO. La manera en la que David Simon contaba cómo la guerra contra las drogas había afectado a toda la sociedad estadounidense, focalizándola en Baltimore, no hacía concesiones para el espectador, pero desplegaba una lucidez en su radiografía pocas veces vista en televisión.

'The Wire' fue adquiriendo mayor estatura entre los críticos a partir de la cuarta temporada, dedicada al sistema educativo, y los espectadores fueron descubriéndola en DVD casi cuando ya había terminado, lo que le ha otorgado también cierto barniz de título de culto. La manera en la que Simon centra buena parte de la serie en los olvidados por el sistema, los que nunca van a poder escapar de las trampas de la calle, es tan notable como las borracheras de McNulty.

2. 'Los Soprano'

Soprano

En televisión hay un antes y un después del 10 de enero de 1999; ése fue el día en el que HBO estrenó 'Los Soprano', y la ficción televisiva ya no volvió a ser igual. Porque, hasta entonces, nadie había visto un drama familiar que, al mismo tiempo, era una historia de mafiosos italoamericanos, con un protagonista que iba al psicólogo para resolver sus problemas con su madre, y que estaba ambientada en la poco glamourosa Nueva Jersey.

La creación de David Chase (que la había concebido originalmente como una película, y se basó mucho en su propia experiencia familiar) fue el primer Emmy a mejor drama que se llevaba una cadena de cable, y animó a otras cadenas a seguir el ejemplo de HBO y lanzar sus propias series para diferenciarse de la competencia, y para ganar prestigio crítico y entre sus espectadores. 'Los Soprano' era violenta, divertida, con un protagonista inmenso como James Gandolfini, y su final, en 2007, marcó otro hito de la televisión.

3. 'Hermanos de sangre'

En 2001, Steven Spielberg y Tom Hanks produjeron para HBO una miniserie en la que contaban mucha más historia sobre el desembarco de Normandía y el frente europeo en la Segunda Guerra Mundial de la que pudieron incluir en 'Salvar al soldado Ryan', estrenada tres años antes. Hanks ya había estrenado antes en la cadena 'De la Tierra a la Luna', que contaba la carrera espacial aprovechando el éxito de 'Apolo XIII', pero 'Hermanos de sangre' era otra cosa.

Basada en un libro de Stephen E. Ambrose, la miniserie intercalaba entrevistas con los veteranos reales que veíamos después en pantalla, y a los que interpretaron una impresionante colección de actores, de Damien Lewis y Ron Livingston a Neal McDonough, David Schwimmer, Donnie Wahlberg o unos jovencitos Michael Fassbender, James McAvoy y Tom Hardy. Episodios como el del descubrimiento del campo de concentración son difíciles de olvidar.

4. 'Carnivàle'

Carnivale

'Carnivàle' era demasiado peculiar y extraña hasta para HBO. Creada por Daniel Knauf (que actualmente está en 'The Blacklist'), era una ambiciosa historia de la lucha entre el Bien y el Mal, encarnados en un pobre granjero y un predicador, en un circo ambulante en 1929, al principio de la Gran Depresión, y sólo duró dos temporadas, entre 2003 y 2005. Acabó sin cerrar su historia; era demasiado cara y tenía muy poca repercusión como para sobrevivir más tiempo en antena.

Es otra serie que ha encontrado una segunda vida gracias al DVD, especialmente porque el maratón de episodios permite ir descubriendo el hilo argumental del que Knauf fue tirando poco a poco. Su estética polvorienta, sus freaks del circo, su atrevimiento al mezclar teología, historia, toques fantásticos, su impresionante factura técnica... Todo eso le ha ganado una fiel comunidad de fans y ser una serie de culto en toda regla, pero siempre se quedará incompleta.

5. 'Roma'

Sin 'Roma', no podría haber existido 'Juego de tronos'. La gran superproducción histórica de HBO, rodada en los estudios Cinecittà de Roma, sólo duró dos temporadas, separadas además por casi dos años (2005 y 2007), por las dificultades logísticas, y económicas, que representó su producción, pero que dieron como resultado una apasionante serie sobre el inicio del Imperio Romano. Y uns mirada aún más apasionante a la vida cotidiana en la Roma clásica, mucho más llena de color, sexo y violencia de lo que el cine nos había mostrado hasta el momento.

Los legionarios Lucio Voreno y Tito Pullo son nuestra introducción a las luchas por el poder en el ascenso de Julio César, a los movimientos ejecutados por dos grandes personajes como Atia y Servilia por conseguir que su familia adquiera una mejor posición social o por vengarse de una afrenta pasada, y los dos legionarios se ven atrapados en medio de las tentaciones por el poder, el placer o el dinero del final de la República.

6. 'The Leftovers'

Theleftovers

La siguiente serie de Damon Lindelof después de 'Perdidos'. 'The Leftovers' empezó su andadura en HBO, en 2014, con esa alargada sombra sobre su cabeza, y contando como material de partida con un libro de Tom Perrotta sobre la misteriosa desaparición de un 2% de la población mundial de súbito, el mismo día, y sin que nadie sea capaz de encontrar una explicación ni una relación entre todos los desaparecidos.

¿Qué pasa con los que se quedan? Eso es lo que explora la serie, que tendrá el año que viene una tercera y última temporada, y que en su segunda entrega experimentó un notable salto de calidad en su exploración de los sentimientos de culpa, desesperación, misticismo de baratillo, religiosidad y hasta afán mercantilista que la Ascensión despierta en los leftovers, en los restos, en los abandonados. A través de la familia del sheriff Garvey, 'The Leftovers' va explorando todas las posibilidades que un evento de esas características podría generar. Y aquí no importan las respuestas, porque está muy claro que no las hay, ni las habrá.

7. 'Juego de tronos'

Thrones

'Juego de tronos' es el gran fenómeno de la televisión mundial, el que congrega audiencias millonarias (incluso en un canal de cable premium), el que ha convertido en estrellas a sus actores y el que genera un intenso escrutinio en internet ante cualquier pista de su final, en 2018. Y eso que su estreno en 2011 significó que HBO se adentraba en un terreno desconocido, el de la fantasía épica, y las críticas iniciales fueron más bien tibias. Incluso con polémicas sobre su utilización del sexo y la violencia, 'Juego de tronos' ha acabado convenciendo a casi todo el mundo.

La serie adapta una saga de libros de George R.R. Martin sobre un mundo de corte medieval en el que hay varias familias disputándose el Trono de Hierro en el que se sienta el rey de ese mundo, una princesa desterrada con dragones, una letal y sobrenatural amenaza que viene del helado Norte y, principalmente, una reflexión sobre lo algunas personas están dispuestas a hacer por conseguir el poder, y lo que sufre la gente que no lo tiene. El Invierno ya está aquí.

8. 'A dos metros bajo tierra'

Sfu

En 2001, un par de años después de ganar el Oscar al mejor guión por 'American Beauty', Alan Ball creaba para HBO un drama sobre una familia propietaria de una funeraria en Los Ángeles. 'A dos metros bajo tierra' arrancaba todos sus capítulos mostrando la muerte de la persona a la que los Fisher preparaban para el entierro esa semana, ya fuera una muerte trágica, dolorosa o, como era habitual, ligeramente absurda y hasta divertida. Y todas esas muertes, y sobre todo la del padre, se reflejaban en las dinámicas de los tres hermanos y de su madre.

'A dos metros bajo tierra' fue una reivención de lo que se entendía entonces por drama familiar, con grandes dosis de humor, de toques, a veces, un poco surrealistas, y con una familia de adultos que, en realidad, no habían terminado aún de crecer. Entre las inseguridades de David, que iban más allá de su homosexualidad, las dificultades de Ruth para encontrar su sitio sin Nathaniel, las ambiciones profesionales de Rico, los esfuerzos de Nate por asumir el rol de su padre, la búsqueda de Claire de su identidad, la lucha de Brenda Chenowith por su salud mental... Todo eso convirtió a la serie en una de las más especiales de la historia.

9. 'The Jinx'

Es verdad que 'The Jinx' es una miniserie documental, si nos ponemos serios, pero funciona con los mismos recursos que una obra de ficción. Desde luego, los espectadores que la vieron en la primavera de 2015 se quedaron tan enganchados como si fuera una continuación de la primera temporada de 'True Detective', sin poder apartar los ojos de la historia de Robert Durst, inquietante millonario neoyorquino relacionado con la desaparición de su mujer y otros dos asesinatos.

El director de la miniserie, Andrew Jarecki, tuvo un acceso muy cercano al propio Durst, que se prestó a ser entrevistado, a amigos de su esposa y a material que la policía había utilizado en sus investigaciones. Lo que era una obra muy interesante, e inquietante, sobre un tipo que se cree con derecho a todo, acabó dando un sorprendente giro en su último episodio, que la convirtió en objeto de una encendida polémica sobre la responsabilidad de los realizadores de documentales ante la historia que están contando.

10. 'Treme'

Después de las esquinas de Baltimore, David Simon pasó a fijarse en la Nueva Orleans post-Katrina, y en cómo músicos, cocineros y la gente normal intentaba salir a flote después de la destrucción causada por el huracán, en septiembre de 2005. 'Treme' exploró, durante cuatro temporadas, todas las consecuencias que la tormenta tuvo en la ciudad; nos enseñó a los restaurantes que volvían a abrir, a los músicos que intentaban mantener viva la escena local, a los políticos y constructores que querían enriquecerse con la reconstrucción de los barrios más destruidos...

La serie era un fresco de la vida de las gentes de Nueva Orleans, y dio estupendos papeles a gente como Kim Dickens, Wendell Pierce, Khandi Alexander, Melissa Leo, Clarke Peters o Steve Zahn, y repasó prácticamente todos los estilos musicales de la ciudad. Los jazzmen, los chef y el Mardi Gras eran las tres patas sobre las que se asentaba 'Treme', con otra puesta en la incompetencia policial en el manejo de los problemas surgidos tras el huracán.

11. 'Angels in America'

Además de 'The normal heart', la gran obra de teatro escrita sobre los primeros momentos de la epidemia del sida en Estados Unidos es 'Angels in America', y HBO tiró la casa por la ventana al adaptarla en formato miniserie, en 2003. Su autor, Tony Kushner, se encargó del guión, y Mike Nichols diigió los seis episodios, que contaban las vidas de seis neoyorquinos afectados de alguna manera por la enfermedad y, especialmente, la de Prior Walter, un enfermo de sida que tiene ensoñaciones con un ángel.

La miniserie arrasó en los Emmy y reunió un reparto impresionante, liderado por Emma Thompson, Meryl Streep, Al Pacino y Michael Gambon, y descubrió a dos actores como Justin Kirk ('Weeds') y Patrick Wilson. 'Angels in America' es intensa, política, surrealista, divertida y un retrato de cómo respondió la sociedad de mediados de los 80, inmersa en la ola conservadora de la Administración Reagan, a una enfermedad tan devastadora como el sida.

12. 'Deadwood'

Deadwood

Tras David Chase y David Simon, el tercer David de la trinidad de HBO es Milch, responsable de 'Deadwood', la mayor deconstrucción del western acometida nunca, y la serie con los insultos más ingeniosos de la historia de la televisión, cortesía todos de Al Swearengen (Ian McShane). David Milch nos llevaba hasta un poblado minero en Dakota del Sur en el que reflejaba, directamente, el nacimiento de la civilización y la sociedad modernas. ¿Podrían los habitantes de Deadwood aceptar una serie de reglas impuestas, desarrollarían ellos las suyas propias, o preferirían la anarquía?

'Deadwood' observaba los códigos del género desde una óptica moderna, sin héroes y con personajes que eran todos un poco villanos (o mucho), y despojando de todo el aspecto mítico y legendario al Salvaje Oeste. Duró tres temporadas, entre 2004 y 2006, y HBO la acabó cancelando por sus elevados costes, y porque los métodos de trabajo de Milch podían llegar a ser un poco caóticos. Se lleva hablando años de la posibilidad de una película que cierre las tramas, pero nunca termina de concretarse.

13. 'Veep'

Veep

Selina Meyer es vicepresidenta de Estados Unidos, y pasa los días rodeada de un staff que bordea lo incompetente, y preguntando sin cesar si ha llamado el presidente. Flamante ganadora de los dos últimos Emmy a la mejor comedia, 'Veep' es una sátira política sobre Washington creada por un escocés, Armando Ianucci, que trasladó a la televisión estadounidense el incisivo, y malhablado, humor de 'The thick of it', centrada en los políticos de mando intermedio del gobierno británico.

Gran parte del éxito de 'Veep', estrenada en 2012, descansa en las manos de una veterana de la comedia televisiva como Julia Louis-Dreyfus, que se regodea en las partes más mezquinas de Selina y, además, sabe darle humanidad y emoción cuando la ocasión lo requiere. El resto del reparto, liderado por Tony Hale y Anna Chlumsky, funciona como un mecanismo de relojería, dominando a la perfección el complicado equilibrio en el que descansa el humor de la serie, que con las actuales elecciones presidenciales estadounidenses, ya no parece una visión tan alejada de Washington.

14. 'How to make it in America'

Los títulos de crédito de 'How to make it in America' respiran Nueva York por los cuatro costados, y el Nueva York poco glamouroso y muy cotidiano que viven sus dos protagonistas, Ben y Cam, que intentan triunfar en el mundo de la moda desde lo más abajo imaginable. Sus armas son su ingenio callejero y las pocas conexiones que puedan conseguir, y tienen que ir tirando con lo poco que consigan de su negocio de vaqueros, por ejemplo.

Producida por Mark Wahlberg, es una comedia que duró dos temporadas, entre 2010 y 2012, y que acabó adquiriendo cierto estatus de pequeña gema desconocida. No llega a ser de culto como 'Enlightened' (otra serie de HBO poco vista, y que tardó en convencer a la crítica) pero tiene un grupo de fieles fans que no dudan en destacar, sobre todo, el naturalismo de sus interpretaciones y su estupenda ambientación neoyorquina. Sin embargo, no alcanzó la suficiente repercusión como para durar en antena.

15. 'In treatment'

Treatment

Una de las primeras adaptaciones estadounidenses de series israelíes fue 'In treatment', o 'En terapia', una ficción con una estructura muy original. A capítulo diario, de lunes a viernes, veíamos a cuatro pacientes diferentes en la consulta del doctor Weston, y el viernes era el propio Weston el que iba al psicólogo. En HBO, esa estructura sólo se mantuvo en la primera temporada (a partir de la segunda pasó a emitirse domingos y lunes, y lunes y martes en la tercera y última), y aguantó entre 2008 y 2010 más por los beneplácitos críticos y el empeño de la cadena que por la respuesta del público.

'In treatment' contó con un impresionante reparto dando vida a los diferentes pacientes, incluyendo una Mia Wasikowska para la que la serie fue su trampolín a Hollywood, y sus episodios eran nada más que dos personas hablando de sus problemas. Algunos personajes eran un poco más enigmáticos que otros y, en ocasiones, algunas historias acababan afectando a Weston más directamente que otras, o estaban más conectadas entre sí de lo que parecían. Fue un pequeño experimento que sólo podía permitirse HBO.

16. 'Sexo en Nueva York'

Sexcity

La obsesión que las revistas de moda y tendencias desarrollaron por 'Sexo en Nueva York' y sus dos saltos al cine han terminado dañando un poco el recuerdo de la serie que hizo famosa a Sarah Jessica Parker (y la convirtió en un icono de la moda). Basada en la columna sobre sexo que Candace Bushnell escribía para The New York Observer, la serie era una comedia sobre la amistad entre Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte y sus experienmcias sexuales y sentimentales en Nueva York.

Cada una estaba en un momento diferente de su vida, desde la promiscuidad de Samantha a la búsqueda de un buen marido de Charlotte, y gran parte de la serie giraba alrededor de los diferentes hombres que pasaban por la vida de Carrie, incluido Mr. Big. Fue la primera comedia del cable en ganarse el correspondiente Emmy y, entre 1998 y 2004, fue una de las series más exitosas e influyentes de la televisión. Y era más que la obsesión por los modelitos de Carrie.

17. 'Bored to death'

El novelista Jonathan Ames era el creador de 'Bored to death', una muy peculiar comedia sobre un escritor que, para intentar superar su ruptura con su novia, se dedica a trabajar como detective privado. En sus empresas le ayudan su mejor amigo, dibujante, y su editor, un tipo al que casi sólo le interesan los cócteles y la marihuana. Los tres estaban interpretados por Jason Schwartzmann, Zach Galifianakis y Ted Danson, y en sus interacciones descansaba buena parte de la serie.

'Bored to death' tuvo tres temporadas, entre 2009 y 2011, y acabó cancelada y con la promesa de una película que continuara algunas historias (¿os suena este cuento?) Era ligeramente autobiográfica para Ames, mezclando algunos aspectos del género noir con la comedia de colgados y las colaboraciones especiales de la gente más diversa, desde Olympia Dukakis a Kristen Wiig o Patton Oswalt, y hacía falta pillarle el truco a su sentido del humor para poder disfrutarla.

18. 'Girls'

Girls

Con 'Girls' no hay término medio, como tampoco lo hay con Lena Dunham, su protagonista y creadora: o se las ama o se las odia. El retrato de cuatro amigas veinteañeras en Brooklyn, que pertenecen a la generación que pensaban que lo tendrían todo hecho al acabar la universidad y que intentan averiguar qué quieren hacer con sus vidas, se ha visto envuelto en las controversias más diversas, pero siempre se ha mantenido muy lúcido y certero sobre los múltiples defectos de sus protagonistas.

Shoshanna, Marnie, Hannah y Jessa representan a un grupo social muy específico, y 'Girls' es capaz de radiografiarlo con la precisión de un cirujano. La creación de Dunham puede ser irritante, divertida, sincera, hipster, muy poco sentimental y, a veces, no sabe qué hacer con algunos personajes (como Shosh), y lo que termina mostrando es cómo el paso del tiempo va distanciando a esas amigas de la universidad.

Hay tres series que no han entrado en la lista porque no las habíamos visto suficientes editores, pero que merecen ser destacadas como parte importante de la historia de HBO. Son 'Oz', el drama que marcó el camino a todos los demás; 'The Larry Sanders Show', una influyente comedia sobre el mundo de la televisión, y 'Curb your enthusiasm', que demuestra el estatus de Larry David cuando hace las nuevas temporadas si le apetece, y cuando le apetece.

Imagen | Jason Paris
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