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Últimamente, el verano parece ser el momento elegido para que se estrenen las series de ciencia ficción con mejor pinta. Syfy lo hizo el año pasado con ‘Alphas‘ y su nueva vuelta de tuerca al género de los superhéroes mutantes, y este verano ha sido el canal Showcase el que se ha lanzado a la arena con ‘Continuum‘, una serie que se enmarca en un subgénero muy clásico de los viajes en el tiempo; el de los viajes al pasado para intentar cambiar la historia. Aquí, el trayecto va desde un 2077 en el que las empresas han sustituido a los gobiernos, arruinados, al 2012 de la crisis bancaria y los movimientos sociales tipo 15-M y Occupy, y los que hacen el viaje son, por un lado, un grupo de terroristas que habían sido condenados a muerte, y una policía biónica tipo Robocop que acaba por accidente en 2012.

Pero desde el piloto sospechamos que el trayecto de la agente Kiera Cameron no es ningún accidente, y la confirmación de que hay un plan mayor en marcha que tenemos en el final de la primera temporada permite abrir bastante el mundo de la serie, y confirmar también la ligera evolución que experimenta desde sus primeros episodios. Sin tener un reparto especialmente destacable, ni unos personajes demasiado memorables, ‘Continuum’ al menos va trazando de modo bastante mejor de lo que parecía la historia serializada de los propósitos de Liber8, entrelazándola con casos autoconclusivos que siempre están de algún modo relacionados con ella. Así, la tapadera de Cameron en la policía se justifica más allá del “policía del futuro trabaja con detectives del pasado” que hemos visto ya bastantes veces (en ‘Life on Mars‘ y sus remakes, por ejemplo).

La conspiración


Como decimos, lo más interesante del final de temporada es que se hagan realidad nuestras sospechas de que todo lo que hemos visto hasta ahora estaba preparado de antemano en 2077 por Alec Sadler (no se tiene a William B. Davis para hacer de algo que no sea un tipo con intenciones poco claras). Sadler organiza el viaje al pasado de los terroristas de Liber8 y prepara a su líder, Kagame, para que se inmole en el atentado en 2012, bastante paralelo al de 2077 que inicia la serie, un atentado que no dejan de decirnos que lo cambia todo. La razón detrás de los planes de Sadler aún nos es desconocida y, de hecho, es el principal cliffhanger del capítulo; el momento en el que el joven Alec lee el documento que su yo del futuro le deja entre los datos almacenados en el traje de Kiera, y en el que se revela el verdadero motivo por el que Sadler envió a la agente Cameron al pasado junto con los miembros de Liber8. Es un cliffhanger muy de manual, pero que funciona.

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Lo cierto es que buena parte de las tramas más policiales de los capítulos eran bastante de manual, tocando incluso el manido truco de la chica que muere después de que uno de los protagonistas pase la noche con ella. El detective Carlos Fonegra y el resto de las tramas relacionadas con la comisaría no han pasado de ser bastante convencionales, y sólo se salvaban porque siempre había algo que las relacionaba con Liber8 o Cameron se veía envuelta en algún asunto que tocaba directamente la mitología de la serie. Poco a poco, además, han ido suavizando la personalidad de la agente, que ahora tiene más dudas sobre su misión, sobre su deseo de regresar a toda costa a 2077 y sobre sus propias convicciones acerca de las ideas de los terroristas y de la “bondad” del congreso corporativo que gobierna el futuro con mano de hierro. Esa relación con Kellogg, el miembro díscolo que abandona Liber8, está tal vez demasiado telegrafiada, pero ayuda a ofrecerle a Kiera otro punto de vista, y a explorar algo esas ideas detrás del concepto de la serie.

El plan de Liber8


La idea original, con los terroristas actuando contra unas grandes corporaciones que han forzado un estado policial de supresión de libertades, y Cameron como una representante de ese estado opresor, ofrecía un interesante comentario tanto sobre la situación social y económica del mundo actual, como una vuelta de tuerca también interesante a los roles habituales en las historias de viajes en el tiempo. Hasta han explorado un poco el concepto de si se puede de verdad cambiar la historia, y qué pasa si alguien mata a tu abuela o a tu madre (ya vimos con Kellogg que no mueres inmediatamente. ¿Pero se crea una especie de línea temporal alternativa en la que él nunca nació?). El chip biónico de Kiera y su traje inteligente también han dado su juego, con los intentos de Liber8 por controlarla como si fuera una marioneta.

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‘Continuum’ ha entregado al final algún capítulo bastante más interesante y hasta con sus dosis de tensión, como el del secuestro de la presidenta de una empresa corrupta, que explora algo más los grises detrás de las posturas de Liber8 y de Kiera, o el del asalto a la granja, en el que empezamos a ver las semillas de lo que luego será el grupo terrorista de Kagame. Los flashforwards al futuro han sido, en su mayor parte, una de las partes más flojas de la serie porque la dinámica familiar de Kiera no pasaba de ser convencional y hasta un poco cursi, intentando otorgarle al principio esa humanidad que ha logrado más tarde con sus inseguridades finales y con su incapacidad para depender únicamente de su chip o su traje. Además, aunque finalmente nos sirven para conocer las maniobras de Sadler, mostraban un 2077 en términos demasiado maniqueos, y habría hecho falta quizás un poco más de sutileza, al menos en los primeros capítulos.

continuum_reviewEn resumen, no obstante, ‘Continuum’ ha terminado siendo una de las pequeñas revelaciones de este verano, sobre todo por la idea que tiene detrás y su voluntad por mover constantemente la trama hacia delante. La introducción de la conspiración montada por Alec Sadler puede darle un toque mucho más interesante a la segunda temporada, si la cadena Showcase decide renovarla, y que Cameron sepa cuál es su verdadero propósito en todo el plan puede darle otro impulso a la trama. Sin tener, como decimos, unos actores especialmente carismáticos (aunque Rachel Nichols ha ido mejorando un poco como el centro de toda la historia), ni unos diálogos memorables, es su voluntad por explorar las opciones que le otorga su premisa lo que la ha hecho destacar. Tal y como está el género de la ciencia ficción televisiva últimamente, propuestas como la de ‘Continuum’ nunca vienen mal.

En ¡Vaya Tele! | ‘Continuum’, una pérdida de tiempo

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