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Tenemos chica nueva en MTV, se llama Jenna y es rarita. ‘La chica invisible’ (Awkward), la comedia teen que triunfó este verano en USA dándole una vuelta de tuerca al género y sorprendiendo por igual a crítica y público, llega esta noche a nuestro país con una desafortunada traducción, pero con todos los ingredientes para meterse de cabeza en la lista de series favoritas del público. Y es que no hay que ser necesariamente un quinceañero para rendirse a los pies de Jenna (Ashley Rickards, ‘One Tree Hill’).

Ya os lo decíamos cuando hablábamos de los mejores estrenos del pasado año: aunque a priori pueda parecer sólo otra serie americana de adolescentes, vacía de contenido y sin mucho que aportar, acaba convirtiéndose en una agradable sorpresa para el que supera los prejuicios iniciales y decide darle una oportunidad. Y si aún así no os convenció verla en la lista de lo más destacado de 2011, aquí tenéis cinco razones para no perderos esta noche el estreno de ‘Awkward’.

Hacer del tópico un arte

No nos engañemos, hablamos de las típicas tramas de instituto: la popularidad, los amores imposibles, las fiestas, los bailes, las animadoras y los capitanes de fútbol. Todos esos clichés están presentes, pero perfectamente rentabilizados en el guión y servidos con irreverencia, humor casi negro y mucha ironía: la capitana de las animadoras no es la perfecta rubia, el chico guapo tiene una extraña obsesión maníaco-compulsiva con sus axilas, la rara del instituto está muy lejos de ser lo que nosotros entendemos por extraña, los adultos se comportan como críos …

‘Awkward’ es una digna serie del género, pero aporta una visión algo distinta. Ese es su principal mérito, y lo consigue gracias a un buen guión, unos diálogos frescos e hilarantes y un elenco joven, pero prometedor. Eliminadas las moralinas y suavizados los dramas, el resultado es una serie de tópicos atípica.

La catarsis de Jenna

En un instituto americano de ficción al uso, ser inteligente suele convertirte en impopular. Precisamente el que es inteligente no se siente fascinado por la popularidad. Y a nadie le interesa acercarse a una chica que se sale del redil, que piensa por si misma y que no se somete a las leyes no escritas de esa pequeña sociedad llamada ‘High School’. Así que si hablamos de una chica rara, lo que nos encontramos es un personaje con carácter, con una gran personalidad y con un particular sentido del humor. Así se refleja en su blog, a través del cual Jenna se convierte en narradora de la historia, y en sus vivencias en ese microcosmos que es la vida en el instituto.

Sin embargo, todo cambiará cuando la protagonista, en el primer episodio, no tenga más remedio que enfrentarse a si misma. Un aparatoso accidente doméstico es malinterpretado como un intento de suicidio. A la vez que intenta lidiar con este estigma se verá ridiculizada en una misteriosa carta en la que un desconocido le invita a dejar de ser invisible, a cambiar su patética vida y dejar que el mundo descubra a Jenna. Y Jenna descubrirá que es capaz de sobreponerse, de evolucionar y de sobrevivir en ese océano lleno de tiburones gracias a su sensatez. Y hasta de ligarse al chico más popular.

Sadie: ‘you’re welcome’

En el rol de mala-malísima nos encontramos con la maravillosa Sadie, quizás, el mejor personaje de la serie. Molly Tarlov interpreta a una cruel y despiadada adolescente con problemas de peso que, paradójicamente, ejerce de capitana de las animadoras. La posición económica de sus padres hace que todos la respeten y/o le tengan miedo y la sitúa en lo más alto de la jerarquía social del instituto. Su enemigas naturales no pueden ser otras que Jenna, ese bicho raro que, repentinamente, está captando la atención de todos, incluidos sus amigos/lacayos, y sus amigas sedientas de popularidad.

Esta enemistad las enfrentará a lo largo de la serie en no pocas situaciones, sacando lo peor de Sadie, cuyo principal objetivo en la vida será arruinar la de Jenna. Mientras tanto, podremos disfrutar de ella en toda su esencia: sus desmanes, sus brillantes frases y sus míticos ‘you’re welcome’ después de echar por tierra tu autoestima.

Un producto 100% MTV

Palabrerío adolescente convenientemente censurado. Los diálogos de ‘La chica invisible’ en su versión original están plagados de beeps para que las palabrotas no puedan herir nuestra sensibilidad. Sin embargo, el sexo impregna la mayoría de las conversaciones y es casi el epicentro de sus vidas: todo gira en torno a las relaciones y a los dilemas que plantea el amor a los quince años.

La vida social y el juego de “poder” entre escalas sociales es otra de las tramas sobre las que se sustenta la historia. De hecho, La mejor amiga de Jenna, Tamara, está obsesionada con hacerse un hueco en la vida social de Palos High y esta trama, junto a su historia de amor-odio hacia Ricky Schwartz y su extravagante comportamiento darán mucho juego en la serie, al igual que las intervenciones de la malvada Sadie y su relación de amistad/sumisión con la rubia tonta de turno. Toda una serie de personajes caricaturizados, hasta acabar convertidos en una burla de sí mismos.

La sorpresa ‘teentelligent’ de la temporada

Los críticos en USA han acogido con los brazos abiertos a la buena de Jenna. Ha sorprendido, ante todo, la capacidad de innovar con una idea de partida tan manida. Las tramas típicas del género son tratadas con un punto de acidez, los personajes son acertadas parodias y el producto final es una serie divertida, fácil de digerir y que seduce por igual tanto a los quinceañeros como a los que rondan ya los ventimuchos.

Y las críticas se han visto reflejadas en la confianza de MTV por su nueva producción. La serie fue renovada para una segunda temporada con sólo un par de episodios emitidos. La segunda temporada se estrenará en EEUU este verano, pero hasta entonces, tenéis doce capítulos para descubrir a Jenna Hamilton, a partir de esta noche.

En ¡Vaya Tele! | ‘Awkward’, simplemente una buena comedia

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