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Bunheads

Me gusta mucho cuando una serie tiene las señas de identidad de su creador. Da la impresión de estar ante una ficción cuidada por alguien que no sea un guionista random que han pillado en el estudio para que firme unos guioncitos de nada. En este sentido hay que decir que ‘Bunheads‘ respira Amy Sherman-Palladino por sus cuatro costados, si consideramos que una serie los tiene.

Este verano ABC Family estrenó ‘Bunheads’, una serie que era esperada por muchos seriéfilos por ser la nueva obra de Amy Sherman-Palladino, creadora de ese fan-favorite que es ‘Las Chicas Gilmore‘. Y tenía bastantes ganas de verla porque desde que ella y su marido abandonaran la serie no habían vuelto a sacar con éxito una serie (un par de proyectos que no llegaron a buen puerto y una sitcom que fue cancelada al tercer episodio).

Vida en Paradise

Bunheads‘ está co creada por Lamar Damon (de hecho la idea original es suya) y cuenta la historia de Michelle (Sutton Foster), una corista de Las Vegas que en un arrebato tras un rechazo decide acceder a la petición de matrimonio de Hubbel (Alan Ruck), su “acechador”. Ambos viajan al hogar de este, en Paradise, California, donde la noticia causa gran sensación. Allí Michelle conocerá a Fanny (Kelly Bishop), la madre de Hubbell y directora de una academia de danza, que no está nada contenta con el impulso de su hijo.

Pero claro, tampoco tendrá mucho tiempo de reaccionar porque al poco de llegar, esa misma noche, Hubbell tendrá un accidente de coche y moriría. Todo esto en el primer episodio. Así pues nos encontramos con una Michelle que no sabe dónde se ha metido ni cual es su sitio y a la que el resto considera poco más que una intrusa. Así intentará hacerse un hueco en su nuevo hogar y ayudará a Fanny con todo lo relacionado con la academia de baile. Además nos encontramos con el cuarteto de alumnas formado por Boo (Kaitlyn Jenkins), Sasha (Julia Goldani Telles), Ginny (Bailey Buntains) y Melanie (Emma Durmont) y con Truly (Stacey Oristano), colaboradora/“chica para todo”.

Esta primera parte de la temporada de ‘Bunheads’ ha sido precisamente eso… la batalla de Michelle por acostumbrarse a estas nuevas circunstancias, sobre todo con la gran diferencia de pasar a vivir de Las Vegas a hacerlo en un pueblecito tranquilo en la costa californiana donde todo el mundo se conoce. Este choque será uno de los elementos a explorar (que no el único) y explotar a través de la incesante cháchara de Michelle, propulsada por la ágil pluma de Sherman-Palladino.

Y es que en ‘Bunheads’ nos encontramos con esos diálogos rápidos, sin pausa y llenos de referencias que ya pudimos disfrutar con las Gilmore (impagable el gag en torno a Joffrey o el momento Oh Capitán mi Capitán del último). Pero la serie tiene su personalidad propia, con la excusa de la academia y las chicas para conformar una serie bastante coral y con un tono exquisitamente ligero (aunque serio cuando tiene que serlo).

Bunheads

Sin embargo todavía hay cosas que no me terminan de convencer como alguna que otra escena suelta que no terminas de ver a cuento de qué existe como por ejemplo el baile de Sasha en el episodio de la pelea de sus padres donde entiendo la intención y significado pero no la forma. Por lo demás creo que estos primeros diez episodios de ‘Bunheads’ han sido muy placenteros. Una serie que nos ha dado momentos de todo tipo y que es suficientemente ligera como para disfrutarla como un enano en cada entrega. No sé vosotros pero para mí ha sido una de las series que más ganas tenía de ver cada semana.

En ¡Vaya Tele! | ‘Bunheads’, un entretenido deja vu de ‘Las Chicas Gilmore’

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