Sigue a Vayatele

sbs


Durante el rodaje de ‘Henry’s Crime’, Chris Kenneally y Keanu Reeves tuvieron varios debates a cerca de cómo la digitalización ha y está cambiando la producción audiovisual. A raíz de esas conversaciones, decidieron producir éste documental que encara esta transformación y reflexiona desde múltiples ámbitos dentro de la industria, planteándose si de verdad es posible que analógico y digital puedan seguir existiendo hombro con hombro.

Cuando estás montando una película en celuloide, eso es la tecnología. El arte es la manipulación de imágenes para contar una historia.

Un dibujo a base de testimoniales

Salvo puntuales momentos didácticos que explican conceptos y aspectos técnicos de los temas que se tratan, el conjunto de reflexiones, opiniones y exposiciones sobre el presente, pasado y futuro de la tecnología en la producción cinematográfica se presentan a través testimonios de figuras muy reconocibles dentro de la industria.

Directores, productores, directores de fotografía, guionistas, montadores, técnicos de efectos especiales, actores… Cada uno ofrece su visión y experiencia en sus respectivos ámbitos, presentando así un espectro muy amplio de opiniones que va desde el fervor pro-celuloide hasta los que jamás abandonarán lo digital.

Entre muchos otros encontraréis nombres como David Fincher, Christopher Nolan, Martin Scorserse, James Cameron, George Lucas, Vittorio Storaro, Danny Boyle, Lana y Andy Wachowski, Lars Von Trier, Richard Linklater, Robert Rodriguez, Michael Chapman o Lena Dunham.

El cambio en el día a día

Lo analógico impone unos tiempos muy marcados por sus características. El director y director de fotografía son esclavos de los copiones del día siguiente cuando se trabaja en analógico; se requiere un salto de fe con respecto a lo que se obtendrá finalmente de una secuencia. En digital, el resultado visual se obtiene en el momento, impulsando así la mejora del resultado y evitando la pérdida de días de rodaje. Sin embargo, otros se agarran al romanticismo y lo tangible del celuloide. Al grano y la textura y en cierto modo la imprevisibilidad que supone.

Verlo instantáneamente te da margen para ser más creativo

imagenAlgunos actores aprecian también los ritmos de lo analógico; el tener que parar de forma natural cada diez minutos cuando se cambia la bovina y se reubica todo. Pero con lo digital, las esperas y los cortes se reducen, la inmersión del actor en la escena es mucho más profunda.

John Malkovich cuenta que al haberse forjado en el teatro, el paro constante de las secuencias afectan mucho a su interpretación mientras que David Fincher cuenta cómo Robert Downey Jr. se quejaba porque necesitaba esas pausas para ir a su camerino a concentrarse y reubicarse en su papel (e iba dejando tarros de orina por el set a modo de protesta).

Estas dos caras de la moneda se presentan en más ocasiones. El vídeo, a su nacimiento, tenía una calidad de imagen que difícilmente igualaba a la del celuloide; se han tardado muchos años de hecho en alcanzar la misma resolución. Era algo tan chapucero de imagen tan barata que no se tomaba en serio.

La tecnología impulsa al arte y el arte impulsa a la tecnología.

Sin embargo, la movilidad que ofrecían estas cámaras tan ligeras y manejables daba rienda suelta a la creatividad de muchos. Fue esencial para Danny Boyle en la secuencia inicial de ’28 días después’, con ese Londres desolado que debían rodar en una sola toma por lo carísimo que resultaba cortar el tráfico en esa zona. Las cámaras de vídeo dan una peor imagen pero su precio les permitió situar una docena de ellas por todo el escenario, ofreciendo diferentes planos en una sola toma y haciendo posible ese impactante arranque.

Otro aspecto que ha cambiado radicalmente con el paso a lo digital ha sido el montaje, la edición de las películas. No existe esa degradación del soporte analógico, todo se transforma en ceros y unos y permanecen de esta forma sin importar cuánto se manipule. Y ya no sólo eso, lo digital ha abierto un mundo de posibilidades en cuanto a la alteración de la imagen, que ya no se limitan al balance de color entre rojo, verde, azul y al brillo. Todo es modificable en favor del arte, de lo que se quiere contar y cómo se quiere contar.

caballo

De lo digital como soporte a la imagen creada digitalmente

Este mundo de posibilidades abiertas trajo una oleada de innovación con respecto a la imagen digital y las imágenes generadas por ordenador. George Lucas y James Cameron han destacado por empujar la evolución tecnológica dentro de Hollywood y con ellos arranca el capítulo del documental dedicado a todos esos avances con nombre propio.

Cuando vi la Red One sentí que debía llamar al celuloide por teléfono y decirle “Oye, he conocido a otra…”

Se expone el valor de la Thomson Viper para capturar todos esos destellos, colores y detalles de la noche imposibles de captar por el celuloide (usando como ejemplo la gran olvidada ‘Collateral’), el primer HD de mano de la Sony F900 que la Red One llevó hasta los 4000 píxeles de resolución, cómo los fabricantes se metieron en la cabeza que debían abandonar la silueta habitual de una cámara, forzados por los propios directores. Fincher empujó a RED a hacer una cámara más ligera para su secuencia de las piragüas en ‘La Red Social’ y Boyle una más pequeña y manejable para captar el frenetismo y la vida de la India en ‘Slumdog Millionaire’.

Por supuesto, el documental entra también en la evolución del 3D y en cómo toda ésta evolución de la imagen generada por ordenador afecta a la percepción de las historias y del cine, cómo supuestamente ya nada es real o ha dejado de ser especial; no se oye el dinero gastándose con el sonido de la bovina. Cómo están cambiando los hábitos de consumo y se están dejando las salas en favor de plataformas móviles e individuales. Cómo el abaratamiento de costes gracias a lo digital ha impulsado el cine independiente y democratizado la producción audiovisual, abriendo puerta al talento o desbordando el séptimo arte de ruido.

¿Cuándo fue real? Había una pared ahí y nada en ese otro lado, treinta personas alrededor, un tipo con la pértiga y otro en una escalera al que se le ve la hucha, lluvia falsa y tu exterior noche en Nueva York era un interior día en Burbank… ¿Qué hay de real en eso?

A pesar de que el tono y el montaje de ‘Side by Side’ dejan claro cuál es la posición de sus productores (igual que queda clara la mía con este artículo), dista mucho de ser un panfleto a favor de lo digital y se esfuerza en mostrar los diferentes puntos de vista sobre cada uno de los aspectos que afectan a la temática global, destacando lo positivo y lo negativo y ofreciendo un espectro realmente interesante de dónde se encuentra la industria ahora a este respecto y cómo ha llegado hasta aquí.

No hace falta que diga lo mucho que os recomiendo ver ‘Side by Side’, ya que yo he cubierto una parte muy pequeña de este imprescindible documental. Actualmente se está emitiendo en Canal + y podéis ver en este enlace los próximos pases. No os lo perdáis.

reviewEn YouTube | Lista de vídeos que recogen partes de entrevistas que no llegaron al montaje final del documental

En ¡Vaya Tele! | Diez grandes avances tecnológicos que cambiaron la televisión

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

3 comentarios