
Ayer fue el día elegido por Telecinco para contraatacar. La crisis publicitaria que viene arrastrando desde hace ya varios meses no podía alargarse más en el tiempo. Y con la llegada del nuevo año la cadena encontraba el motivo perfecto para crear un nuevo espacio, que permitiera mostrar a la audiencia el nuevo propósito que se ha marcado para desvincularse de la mala imagen, surgida tras la polémica entrevista que se realizó en ‘La noria’, y por la que comenzó el boicot que tantos problemas le ha dado a Telecinco.
Y para el contraataque se estrenó ‘El gran debate’, un programa de más de dos horas de duración que relegaba a ‘La noria’ al late night y que permitía recopilar algunos de los elementos que se demandaban cuando surgieron las críticas hacia el espacio de Jordi González. ‘El gran debate’ cambiaba de plató, de estética y de contertulios (quizá le faltó cambiar también de presentadores para presentar una imagen totalmente renovada, ya que si Telecinco cedió al boicot debió llegar a todas sus consecuencias) y centraba su contenido en realizar un debate en prime time sobre un problema social de actualidad.















