
Los informativos. Esos programas odiados y deseados por tantos espectadores, pero necesarios en cualquier parrilla y más aún para “medio” entender la realidad social del día a día que a todos los concierne. Con tanta cadena generalista la oferta informativa continúa siendo amplia en 2011 y eso es lo que debemos celebrar, aunque no perfecta. Los espacios informativos desde hace muchos años juegan a la competición de programas. Saben que su ficha es lo suficientemente potente cómo para generar audiencia y además son el rey a la cabeza de la ideología de cadena.
Frente a los distintos tratamientos y visiones de la noticia, en este año continuamos encontrándonos con servicios informativos que cada vez ceden más espacio a la problemática social, los sucesos curiosos y las jugadas políticas. La pregunta a plantearse quizás no es tanto si un hecho es noticiable, si no más bien si es relevante cómo para aparecer en unos servicios informativos televisados. Es muy difícil situar una línea entre los que lo hacen correctamente y los que mejor lo hacen, aunque en 2011 los cambios programáticos en esta categoría no han sido especialmente notables. Vosotros habéis votado y aquí está vuestra decisión.










